Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Recursos Humanos

20 de mayo de 2025 a las 01:20

Trampa laboral: ¿Mides tu inteligencia emocional?

La pregunta sobre las ventanas de Buenos Aires se ha convertido en un clásico moderno de las entrevistas laborales, un enigma urbano que revela mucho más de lo que aparenta. Olvídense de cifras exactas y censos imposibles, la clave está en el cómo, no en el cuánto. Imaginen la escena: la presión de la entrevista, la mirada expectante del entrevistador, y de repente, la pregunta que nadie espera. ¿Cuántas ventanas hay en Buenos Aires? Es ahí donde se pone a prueba la verdadera capacidad del candidato, su agilidad mental, su capacidad de análisis y, sobre todo, su temple ante la incertidumbre.

No se trata de adivinar, sino de razonar. El entrevistador no busca un número mágico, sino observar la estrategia del candidato. ¿Se paraliza ante lo desconocido? ¿Improvisa con soltura? ¿Se refugia en la evasión o construye un camino lógico, aunque sea aproximado? Es un ejercicio de pensamiento lateral, una invitación a demostrar cómo se navega en aguas inexploradas.

Pensemos en la ciudad, un mosaico de casas, edificios, comercios, cada uno con su propia constelación de ventanas. Imaginen los imponentes ventanales de los rascacielos que reflejan el cielo porteño, las pequeñas ventanas de los departamentos antiguos, las vidrieras iluminadas de las tiendas que adornan las calles. Cada una de ellas, una pieza en este rompecabezas urbano. Intentar contarlas una por una sería una tarea titánica, pero podemos aproximarnos, podemos estimar.

Un candidato astuto podría abordar la pregunta desde la demografía. Si Buenos Aires tiene alrededor de tres millones de habitantes, y estimamos un promedio de X ventanas por vivienda, sumando las de oficinas, comercios y transporte público, podríamos llegar a una cifra tentativa. No importa la precisión del número, sino la lógica del razonamiento. Es una demostración de pensamiento crítico, de capacidad para descomponer un problema complejo en partes más manejables.

Otro enfoque interesante podría ser el de la zonificación. Dividir la ciudad en áreas, estimar la densidad de ventanas en cada una y luego sumar las partes. Un mapa mental que se despliega ante el entrevistador, una muestra de la capacidad de organización y planificación del candidato.

Más allá de la respuesta en sí, lo que realmente se evalúa es la resiliencia, la capacidad de mantener la calma bajo presión y la habilidad para comunicar ideas con claridad. Es una oportunidad para brillar, para demostrar que se puede pensar fuera de la caja y que se está preparado para afrontar los desafíos del mundo laboral con ingenio y creatividad. En definitiva, la pregunta sobre las ventanas de Buenos Aires es una ventana al potencial del candidato.

Fuente: El Heraldo de México