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20 de mayo de 2025 a las 02:50

Señales de deshidratación en tu gato

El calor agobiante que azota a nuestro país no solo nos afecta a nosotros, sino también a nuestros queridos compañeros felinos. Los gatos, maestros del disimulo, son expertos en ocultar sus malestares, lo que dificulta detectar a tiempo problemas como la deshidratación, un enemigo silencioso que puede tener graves consecuencias para su salud. A diferencia de los perros, que jadean para regular su temperatura, los gatos dependen en gran medida de la hidratación para mantenerse frescos. Por ello, durante estos días de intenso calor, es crucial estar más atentos que nunca a su comportamiento y asegurarnos de que tengan acceso constante a agua fresca.

La deshidratación en los gatos puede manifestarse de diversas formas, algunas sutiles y otras más evidentes. Observemos con atención si presentan dificultad para defecar, si su piel se siente seca y pierde elasticidad, o si tardan más de lo habitual en volver a su lugar favorito de descanso. En casos más severos, podemos notar un hundimiento de los ojos, una clara señal de alerta, así como una disminución notable en su actividad física. Un gato normalmente juguetón y activo que de repente se vuelve apático y somnoliento puede estar sufriendo deshidratación.

La falta de una hidratación adecuada no solo afecta su bienestar inmediato, sino que también puede predisponer a enfermedades crónicas que impactan negativamente en su esperanza de vida. Problemas urinarios, como la formación de cálculos, y enfermedades renales, son algunos de los riesgos asociados a un bajo consumo de agua. Es fundamental comprender que los gatos, por naturaleza, son bebedores menos entusiastas que otras especies. Su instinto ancestral, desarrollado en ambientes áridos, los ha condicionado a obtener la mayor parte de su hidratación a través de sus presas.

Por lo tanto, estimular su consumo de agua se convierte en una tarea esencial, especialmente durante el verano. Ofrecerles múltiples fuentes de agua fresca y limpia, distribuidas en diferentes lugares de la casa, puede marcar la diferencia. Experimentar con distintos tipos de recipientes, como fuentes de agua que simulan un flujo natural, puede despertar su interés y animarlos a beber más. Asegurémonos de que el agua esté siempre fresca y limpia, ya que los gatos son muy sensibles a los olores y sabores desagradables.

Además del agua, la alimentación juega un papel crucial en su hidratación. Incorporar alimento húmedo, como sobres o latas, a su dieta puede ser una excelente estrategia para complementar su ingesta de líquidos. Este tipo de alimento, con un alto contenido de agua, no solo les aporta la hidratación necesaria, sino que también les resulta más apetecible, especialmente en épocas de calor. El "mix feeding", es decir, la combinación de alimento seco y húmedo, se presenta como una opción ideal para asegurar una hidratación óptima y una nutrición completa.

Es importante recordar que, aunque la fruta pueda parecer una opción refrescante, no es recomendable para los gatos. Su organismo no está diseñado para procesar grandes cantidades de carbohidratos, presentes en la mayoría de las frutas, lo que puede causar problemas digestivos y otros desequilibrios en su salud.

En definitiva, la clave para proteger a nuestros felinos del calor y la deshidratación reside en la observación, la prevención y la adaptación a sus necesidades particulares. Ofrecerles un ambiente fresco, agua abundante y una alimentación adecuada son pilares fundamentales para asegurar su bienestar durante la temporada estival. Recordemos que su salud está en nuestras manos y que, con un poco de atención y cuidado, podemos ayudarles a disfrutar del verano sin riesgos.

Fuente: El Heraldo de México