20 de mayo de 2025 a las 00:05
Justicia Lenta: ¿Cambiar a los Juzgadores?
La promesa de una justicia más accesible y expedita resuena en las palabras de Ángel Mario García Guerra, candidato a Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En una franca conversación con Lupita Juárez para Heraldo Noticias, García Guerra no esquivó la dura realidad que enfrentan miles de mexicanos: la lentitud y el formalismo excesivo que ahogan los procesos judiciales, convirtiendo la búsqueda de justicia en un laberinto inaccesible para muchos.
"Tenemos que cambiar a los juzgadores", afirmó con convicción, señalando directamente la necesidad de una transformación profunda dentro del sistema. No se trata solo de nombres, sino de una renovación en la mentalidad, un cambio de paradigma que permita desmantelar las estructuras burocráticas que obstaculizan el acceso a la justicia. El formalismo, ese apego riguroso a las formas y procedimientos, muchas veces a costa de la sustancia misma del derecho, se erige como uno de los principales enemigos de la eficiencia judicial.
García Guerra no se limita a diagnosticar el problema, sino que propone soluciones. La tecnología, en su visión, se presenta como una herramienta fundamental para agilizar los procesos y liberar a los juzgadores de la carga administrativa que les impide concentrarse en lo esencial: impartir justicia. Imaginemos un sistema donde la digitalización de expedientes, la automatización de trámites y la implementación de plataformas online permitan un acceso más rápido y transparente a la información, reduciendo tiempos de espera y facilitando la labor de los operadores jurídicos.
Pero la tecnología por sí sola no basta. El candidato a Ministro reconoce la profunda desigualdad que permea el sistema judicial, donde la justicia se convierte en un privilegio reservado para quienes pueden costear los servicios de despachos costosos. "Desafortunadamente no hay justicia realmente para la gente de escasos recursos", lamentó, poniendo el dedo en la llaga de un sistema que a menudo deja desamparados a los más vulnerables.
La promesa de García Guerra es la de una justicia más cercana a la gente, una justicia que no distinga entre ricos y pobres, una justicia que no se pierda en laberintos burocráticos. Sus palabras representan un rayo de esperanza para quienes han visto sus derechos vulnerados y se han enfrentado a la frustración de un sistema judicial lento e ineficiente.
La reforma judicial, en este contexto, se presenta como una oportunidad histórica para construir un sistema más justo y equitativo. La incorporación de nuevas tecnologías, la simplificación de los procesos y la capacitación continua de los juzgadores son solo algunos de los pasos necesarios para lograr este objetivo. El camino es largo y complejo, pero las palabras de García Guerra invitan a la reflexión y al compromiso de todos los actores involucrados en la búsqueda de una justicia verdaderamente accesible para todos los mexicanos. El reto es grande, pero la recompensa, una sociedad más justa y equitativa, lo vale.
Fuente: El Heraldo de México