Inicio > Noticias > Entretenimiento
20 de mayo de 2025 a las 02:00
INAH vs MrBeast: ¿Por qué la demanda?
La controversia en torno a la filmación de Mr. Beast en zonas arqueológicas mexicanas se intensifica. El INAH no da marcha atrás y acusa al popular youtuber y a su productora, Full Circle Media, de engaño y aprovechamiento de la buena fe institucional. La manzana de la discordia: la presunta utilización de las locaciones para promocionar la marca de chocolates del influencer, Feastables, y otras marcas comerciales, algo estrictamente prohibido por la Ley General de Bienes Nacionales.
El Instituto insiste en que Mr. Beast sobrepasó los límites del permiso otorgado, que se circunscribía a la filmación de un video con fines específicos y no comerciales. La inclusión de marcas, según el INAH, transforma la naturaleza del proyecto y lo convierte en una actividad lucrativa que explota el patrimonio cultural de México. La acusación de "monetización" de los sitios arqueológicos a través de plataformas digitales es un punto crucial en la argumentación del INAH, que defiende el carácter no comercial de estos espacios y la necesidad de preservarlos de la explotación comercial.
Por su parte, Mr. Beast se defiende a través de sus redes sociales. Asegura que las menciones a Feastables y otras marcas se realizaron fuera de los recintos arqueológicos, respetando así las indicaciones del INAH. El youtuber subraya que la escena con la broma sobre sus chocolates se filmó lejos de cualquier templo maya, presentando esto como prueba de su buena fe y cumplimiento de las normas.
Más allá de la controversia publicitaria, Mr. Beast destaca sus contribuciones a México, mencionando el financiamiento de proyectos de agua potable y su colaboración con el INAH para apoyar la arqueología nacional y difundir la cultura mexicana. Presenta estas acciones como un gesto de agradecimiento por el permiso de filmación y como una muestra de su compromiso con el país. Sin embargo, para el INAH, estas acciones no eximen al youtuber de la responsabilidad por el presunto incumplimiento del permiso.
La demanda interpuesta contra Full Circle Media el pasado 14 de mayo sigue su curso, a pesar de las explicaciones del influencer. El INAH se mantiene firme en su postura y parece decidido a llegar hasta las últimas consecuencias. Este caso abre un importante debate sobre los límites de la publicidad en espacios culturales y la necesidad de proteger el patrimonio histórico de la explotación comercial. ¿Prevalecerá la versión del INAH o las explicaciones de Mr. Beast? El desenlace de esta polémica podría sentar un precedente para futuras colaboraciones entre influencers y instituciones culturales.
Mientras tanto, la opinión pública se divide entre quienes apoyan al youtuber y quienes respaldan la postura del INAH. Las redes sociales se han convertido en el escenario de un intenso debate, donde se cuestiona la ética de la publicidad en sitios arqueológicos y la responsabilidad de los influencers en la preservación del patrimonio cultural. ¿Es posible conciliar la difusión cultural con los intereses comerciales? Este caso nos invita a reflexionar sobre la compleja relación entre cultura, publicidad y redes sociales en la era digital.
Fuente: El Heraldo de México