17 de mayo de 2025 a las 16:30
Influencer "Mona" asesinada: Video revela detalles impactantes.
La tragedia ha golpeado nuevamente al mundo de las redes sociales. La joven influencer María José Estupiñán, una prometedora estudiante de Comunicación Social de tan solo 22 años, fue brutalmente asesinada en su hogar en Cúcuta, Colombia. El horror del crimen, capturado en un escalofriante video, ha conmocionado al país y ha generado una ola de indignación y dolor en las redes sociales, donde María José, conocida como "Mona", compartía su pasión por la moda, la belleza y la vida.
El modus operandi del sicario, quien se hizo pasar por un repartidor de comida con un supuesto regalo, ha sembrado la inquietud y ha traído a la memoria el reciente asesinato de la tiktoker mexicana Valeria Márquez, ocurrido en circunstancias similares. Esta coincidencia macabra nos obliga a reflexionar sobre la vulnerabilidad de los jóvenes influencers y la necesidad de reforzar la seguridad en un mundo cada vez más conectado, pero también cada vez más expuesto a peligros invisibles.
La Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), donde María José cursaba sus estudios, ha expresado su profundo pesar por la pérdida de una estudiante llena de vida y con un futuro prometedor. Sus palabras de condolencia a la familia reflejan el sentimiento de una comunidad universitaria devastada por la tragedia. "La vida es un abrir y cerrar de ojos", señalan desde la UFPS, un recordatorio conmovedor de la fragilidad de la existencia y la importancia de valorar cada momento.
María José, al igual que Valeria Márquez, representaba la energía y el optimismo de la juventud. Sus publicaciones, llenas de consejos de belleza, recomendaciones de moda y crónicas de sus experiencias, conectaban con miles de seguidores que admiraban su carisma y su autenticidad. Su sueño de convertirse en modelo, truncado por la violencia, nos deja un profundo sentimiento de tristeza y la amarga sensación de un potencial desperdiciado.
El caso de María José Estupiñán no es un hecho aislado. Se suma a una creciente lista de feminicidios que azotan a Colombia y que exigen una respuesta contundente por parte de las autoridades. La impunidad no puede ser una opción. Es necesario que se investigue a fondo este crimen y se haga justicia para María José y su familia. También es crucial que se implementen medidas efectivas para proteger a las mujeres y garantizar su seguridad en todos los ámbitos de la vida.
La difusión del video del asesinato, aunque dolorosa, puede ser una herramienta clave para la investigación y para concientizar a la sociedad sobre la gravedad de la violencia de género. Sin embargo, es fundamental que se maneje con responsabilidad y respeto, evitando la revictimización y la banalización del sufrimiento.
El legado de María José Estupiñán, más allá de la tragedia, debe ser un llamado a la reflexión y a la acción. Un llamado a construir una sociedad más justa, más segura y más respetuosa de la vida de las mujeres. Un llamado a no olvidar su nombre y a honrar su memoria luchando contra la violencia y la impunidad. Su voz, silenciada por la barbarie, debe resonar en cada uno de nosotros como un grito de justicia y un recordatorio de la importancia de proteger a las mujeres y garantizarles una vida libre de violencia.
El impacto de este crimen se extiende más allá de las fronteras de Colombia, resonando en toda Latinoamérica y en la comunidad global de influencers. Es un llamado de atención sobre los riesgos que enfrentan quienes se exponen en las redes sociales y la necesidad de estar alerta ante posibles amenazas. También es una oportunidad para reflexionar sobre el papel de las plataformas digitales en la prevención de la violencia y la promoción de una cultura de respeto y seguridad.
Fuente: El Heraldo de México