16 de mayo de 2025 a las 06:30
Justicia: 40 años por asesinato orquestado
La sombra de la justicia ha caído finalmente sobre Bertha Gómez, condenada a 40 años de prisión por orquestar un cruel asesinato en las calles de Ecatepec. Un acto de violencia premeditada que ha dejado una profunda cicatriz en la comunidad y que hoy encuentra su respuesta en la firmeza del sistema judicial. El eco de los disparos resuena aún en la memoria de los vecinos de la colonia Granjas Ecatepec, Primera Sección, quienes el 19 de mayo de 2024 presenciaron el horror de un crimen impulsado por la oscura voluntad de esta mujer.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México, tras una exhaustiva investigación, ha desentrañado la trama tejida por Gómez y su cómplice. Las pruebas presentadas ante el juez revelan una escalofriante realidad: Bertha no solo estuvo presente, sino que fue la mente maestra detrás del homicidio, la voz que dictó la sentencia de muerte para la víctima, cuya identidad permanece reservada por respeto a su memoria y a sus seres queridos.
Imaginen la escena: la víctima transitando por la calle 6, ajena al peligro que la acechaba. De repente, el rugido de una motocicleta rompe la tranquilidad. Gómez y su secuaz, a bordo del vehículo, se acercan inexorablemente. Siguiendo las órdenes de Bertha, el cómplice desenfunda un arma de fuego y, sin mediar palabra, dispara contra la víctima. Un acto cobarde, un instante que marcó para siempre el destino de la víctima y de sus familiares.
Tras el brutal ataque, los responsables huyeron cobardemente, intentando desvanecerse en la inmensidad de la ciudad. Pero la justicia no descansa. Las autoridades mexiquenses, con tenacidad y profesionalismo, iniciaron una implacable persecución que culminó con la captura de ambos criminales.
El proceso legal ha sido largo y minucioso. Cada pieza del rompecabezas ha sido cuidadosamente ensamblada por el Ministerio Público, presentando un caso sólido e irrefutable ante la autoridad judicial. Las pruebas, contundentes, no dejaron margen para la duda: Bertha Gómez es culpable.
La condena de 40 años de prisión no solo representa un castigo por el crimen cometido, sino también un mensaje claro y contundente a la sociedad: la justicia prevalecerá. Además de la pena privativa de libertad, Gómez deberá afrontar una multa de 75 mil 999 pesos y una indemnización de 237 mil 768 pesos como reparación del daño causado a los familiares de la víctima. Una suma que, si bien no podrá devolverles a su ser querido, representa un reconocimiento del dolor y el sufrimiento infligidos.
Este caso nos recuerda la importancia de la colaboración ciudadana y la labor incansable de las autoridades para combatir la impunidad. La sentencia dictada contra Bertha Gómez es un triunfo para la justicia y una esperanza para una sociedad que anhela vivir en paz y seguridad. La lucha contra la violencia continúa, y cada paso que damos en la búsqueda de la justicia nos acerca a un futuro más seguro para todos.
Fuente: El Heraldo de México