15 de mayo de 2025 a las 06:05
Tigres: Incendio y drama en el estadio
La tensión previa al esperado duelo entre Tigres y Toluca por la semifinal del Clausura 2023 se vio ensombrecida por una serie de incidentes que pusieron en vilo a la afición y a las autoridades presentes en el Estadio Universitario. Un escalofriante flamazo, originado por la aparente mala manipulación de un cilindro de gas LP dentro de un palco, desató la alarma y la rápida movilización de los cuerpos de emergencia.
Imaginen la escena: la expectativa del partido vibrando en el aire, los cánticos de la afición comenzando a resonar, y de pronto, la irrupción del fuego. Benito Pérez, de 54 años, se convirtió en la desafortunada víctima de este incidente, sufriendo quemaduras considerables en rostro y brazo. La pronta intervención de los servicios médicos permitió su traslado inmediato a un hospital cercano, donde se le brindó la atención necesaria.
La incertidumbre se apoderó del ambiente. ¿Se suspendería el encuentro? ¿Estaban a salvo los demás asistentes? Personal de Protección Civil, con la celeridad que la situación ameritaba, se desplegó en el estadio, evaluando minuciosamente el escenario. Tras exhaustivas revisiones, se confirmó que el riesgo había sido controlado, permitiendo que los preparativos para el crucial partido continuaran.
Sin embargo, como si una fuerza invisible se empeñara en obstaculizar el desarrollo del evento, un nuevo revés sacudió al Universitario. Minutos antes del pitazo inicial, una falla en un transformador eléctrico sumió al estadio en una completa oscuridad. La afición, ya conmocionada por el incidente anterior, contuvo la respiración. Afortunadamente, la oportuna intervención del personal técnico logró restablecer el suministro eléctrico en tiempo récord, evitando la suspensión del encuentro y permitiendo que el balón rodara, aunque con un retraso que incrementó la ya palpable tensión.
Estos incidentes, ocurridos en un lapso tan corto, generan interrogantes sobre las medidas de seguridad implementadas en el Estadio Universitario. ¿Se trata de simples casualidades o existe alguna deficiencia en los protocolos de prevención? ¿Se revisan adecuadamente las instalaciones antes de cada evento? ¿Se capacita al personal en el manejo de situaciones de emergencia? La afición merece respuestas y, sobre todo, garantías de que su seguridad es la prioridad. Las autoridades del club y de la Liga MX tienen la responsabilidad de investigar a fondo estos sucesos y tomar las medidas necesarias para evitar que se repitan en el futuro. El fútbol debe ser una fiesta, no una fuente de preocupación e incertidumbre.
Mientras tanto, Benito Pérez continúa su recuperación, y la afición, aunque con el susto aún latente, espera que el resto del torneo se desarrolle sin más contratiempos, enfocada en la pasión que despierta el deporte rey. La sombra de los incidentes, sin embargo, permanecerá hasta que se esclarezcan las causas y se implementen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos los asistentes al Estadio Universitario.
Fuente: El Heraldo de México