15 de mayo de 2025 a las 23:10
Remesas a Chihuahua: ¡322 millones de dólares!
La sombra de la incertidumbre se cierne sobre miles de familias chihuahuenses. Si bien el estado se erige orgulloso en el segundo lugar en captación de remesas entre los estados fronterizos del norte, con la impresionante cifra de 322 millones de dólares anuales, la noticia de una posible imposición del 5% a estas remesas por parte del gobierno estadounidense ha generado un torbellino de emociones, que van desde la preocupación hasta la indignación. Este segundo puesto, aunque destacable a nivel regional, palidece al contrastarlo con el 15° lugar a nivel nacional, según datos del Centro de Información Económica y Social (CIES) basados en cifras del Banco de México. Una realidad que nos invita a reflexionar sobre la dependencia económica de estas familias y la vulnerabilidad que enfrentan ante políticas externas.
Imaginemos por un momento la vida de María, una madre soltera en Ciudad Juárez que recibe mensualmente una pequeña cantidad de dinero de su hermano, quien trabaja incansablemente en la construcción en El Paso, Texas. Ese dinero, fruto del sudor y sacrificio, representa la diferencia entre la precariedad y la posibilidad de brindar a sus hijos una alimentación adecuada, un techo seguro y acceso a la educación. Para María y miles de familias como la suya, las remesas no son un lujo, sino un salvavidas. Un sustento vital que les permite mantenerse a flote en un mar de dificultades. ¿Qué sucedería si ese salvavidas se viera amenazado? ¿Cómo impactaría en la economía local una reducción, aunque sea mínima, de este flujo vital de recursos?
La propuesta del presidente Trump, cual espada de Damocles, pende sobre la cabeza de estas familias, generando un clima de ansiedad e incertidumbre. La amenaza de un impuesto del 5% a las remesas, aunque aún no se concreta, ha despertado una ola de reacciones, principalmente entre los beneficiarios de estas ayudas, quienes ven con angustia la posibilidad de que el fruto del trabajo de sus seres queridos se vea mermado por una medida que consideran injusta e insensible. Es importante recordar que estas remesas, enviadas con amor y sacrificio, representan un sustento fundamental para miles de hogares mexicanos, independientemente de la situación migratoria de quienes las envían.
Nuevo León, el vecino del este, lidera la captación de remesas en la zona norte con 323.2 millones de dólares, apenas superando a Chihuahua. Baja California, Tamaulipas, Coahuila y Sonora le siguen en la lista, conformando un mapa que ilustra la importancia de este flujo económico para la región. Dentro de Chihuahua, los municipios de Juárez, la capital del estado, Delicias, Cuauhtémoc e Hidalgo del Parral se destacan como los principales receptores, concentrando la mayor parte de estas remesas y evidenciando la desigualdad en la distribución de la riqueza dentro del propio estado.
Ante la amenaza latente, el Senado de la República se ha pronunciado con firmeza, rechazando categóricamente la propuesta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Adán Augusto López, presidente del Senado, ha defendido con vehemencia los derechos de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos, recordando que, independientemente de su estatus migratorio, contribuyen diariamente con el pago de impuestos, a pesar de no tener acceso a las mismas políticas sociales que los ciudadanos estadounidenses. Un argumento contundente que pone de manifiesto la injusticia que representaría gravar con un impuesto adicional el dinero que con tanto esfuerzo envían a sus familias.
El futuro de las remesas, y con ello el bienestar de miles de familias chihuahuenses, se encuentra en un punto crucial. La incertidumbre persiste y la lucha por proteger este flujo vital de recursos continúa. Mientras tanto, María y miles de madres como ella, esperan con angustia el desenlace de esta historia, con la esperanza de que la solidaridad y la justicia prevalezcan.
Fuente: El Heraldo de México