15 de mayo de 2025 a las 20:10
Protege tu rostro del sol canicular
La llegada de la primavera y la inminente canícula de 2025 nos anuncian una temporada de calor intensa, lo que significa que el cuidado de nuestra piel debe convertirse en una prioridad. No se trata solo de una cuestión estética, sino de salud. La Academia Americana de Dermatología (ADD) advierte sobre los riesgos que las altas temperaturas representan para nuestra piel: deshidratación, irritación y quemaduras, especialmente en zonas delicadas como el rostro, cuello y manos. Estos daños no discriminan por edad o género, afectando tanto a adultos como a niños. Por ello, es fundamental adaptar las medidas de protección a las necesidades específicas de cada persona.
La ADD, ante la proximidad de la canícula –ese período de sequía dentro de la temporada de lluvias que intensifica el calor–, ha emitido una serie de recomendaciones cruciales. No se trata solo de aplicar protector solar, aunque este sea un elemento fundamental. La protección solar debe ser un enfoque holístico que abarque diferentes aspectos de nuestra vida diaria.
La ropa que elegimos juega un papel fundamental. Pensemos en telas ligeras y transpirables, de colores claros que reflejen la luz solar en lugar de absorberla. Un sombrero de ala ancha, además de ser un accesorio elegante, se convierte en un escudo protector para nuestro rostro, al igual que unas gafas de sol que, además de cuidar la salud de nuestros ojos, previenen la aparición de arrugas en la delicada piel del contorno.
La hidratación es otro pilar fundamental. Beber agua natural a lo largo del día, no solo cuando sentimos sed, es vital para mantener la piel hidratada desde el interior. Acompañar esta hidratación con una alimentación rica en frutas y verduras frescas, repletas de vitaminas y antioxidantes, potenciará la salud y el brillo natural de nuestra piel.
El ejercicio físico, aunque beneficioso para la salud en general, requiere una planificación inteligente durante los meses de calor. Aprovechar las horas más frescas de la mañana para realizar actividades al aire libre o optar por entrenar en espacios interiores nos permitirá mantenernos activos sin exponer nuestra piel a los rayos solares más intensos.
La protección solar no se limita a los meses de verano. Es un hábito que debemos incorporar a nuestra rutina diaria durante todo el año. Recordemos que la radiación solar está presente incluso en días nublados, y que la exposición acumulada a lo largo del tiempo es la principal causa del envejecimiento prematuro y de otros problemas cutáneos más graves.
Consulta con un dermatólogo para obtener un plan de cuidado personalizado, adaptado a tu tipo de piel y a tus necesidades específicas. La prevención es la mejor herramienta para mantener una piel sana, radiante y protegida. No esperes a que el daño esté hecho para empezar a cuidarte.
Fuente: El Heraldo de México