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15 de mayo de 2025 a las 19:50
Parálisis facial golpea a estrella de "El Eternauta" tras visita a parque
La historia de Joaquín Acebo, el joven actor que brilla en "El Eternauta", es un testimonio conmovedor de resiliencia y superación. Su reciente revelación sobre el accidente que casi le cuesta la vida en su infancia ha resonado profundamente en las redes sociales, generando una ola de admiración y apoyo por parte de sus seguidores. A sus cortos 23 años, Acebo ha demostrado una fortaleza excepcional al sobreponerse a una experiencia traumática que marcaría a cualquiera de por vida.
Imaginen la escena: un niño de tan solo 5 años, lleno de la ilusión y la alegría propia de esa edad, visita un parque de diversiones en Luján, Argentina. Lo que debería haber sido un día de diversión se convirtió en una pesadilla. En un juego, "El tren fantasma", la falta de medidas de seguridad tuvo consecuencias devastadoras. Joaquín, preso del miedo infantil, se puso de pie, un movimiento impulsivo que lo llevó a quedar atrapado entre el vagón y las vías. El impacto en su cabeza fue brutal, dejándolo al borde de la muerte.
Las palabras de Acebo en la entrevista para "Podría Funcionar" transmiten la crudeza del momento: "El juego no tenía ningún tipo de seguridad… era un niñito con cero conciencia de lo que puede pasar". Una triple fractura de cráneo, el desplazamiento del hueso etmoides, crucial para funciones vitales como la respiración, y 21 días en coma fueron el saldo de aquel fatídico día. A esto se sumó la parálisis facial, una secuela permanente que le recuerda constantemente la fragilidad de la vida. "Del exterior me quedó la parálisis facial, que es porque se me cortó el nervio que controla todo lo de la cara", confesó con valentía.
Sin embargo, la historia de Joaquín no es una historia de derrota, sino de perseverancia. A pesar del trauma y las secuelas físicas, encontró en la actuación un refugio, un espacio donde transformarse y trascender sus propias limitaciones. "Quiero y amo actuar", afirma con convicción. La actuación se convirtió en su vía de escape, en el lugar donde Joaquín, el joven marcado por el accidente, puede dar vida a otros personajes, olvidándose de su propia imagen y los prejuicios que la sociedad pueda tener.
La lucha contra la autocrítica y la presión por la imagen es una batalla constante, especialmente en el mundo del espectáculo. Joaquín reconoce esta lucha interna: "Por un lado estoy yo, Joaquín, que está todo el tiempo revisando su propia imagen y prejuzgando". Pero en el escenario, en la piel de sus personajes, encuentra la liberación. "Por otro lado está mi personaje. Ahí logro separarme completamente: cuando estoy actuando me olvido de cómo me veo".
El éxito de Joaquín Acebo en "El Eternauta" no es solo un triunfo profesional, sino una victoria personal. Es un ejemplo inspirador para todos aquellos que enfrentan adversidades. Su historia nos recuerda la importancia de la resiliencia, la capacidad de sobreponernos a las dificultades y encontrar la fuerza para perseguir nuestros sueños, sin importar los obstáculos que se presenten en el camino. Joaquín ha transformado su dolor en arte, su vulnerabilidad en fortaleza, y su historia en un mensaje de esperanza.
Fuente: El Heraldo de México