16 de mayo de 2025 a las 02:45
Negociaciones T-MEC: Morena ve futuro positivo.
La anticipación de la revisión del T-MEC al 2025, anunciada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, inyecta una dosis de optimismo en el panorama comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. Esta decisión estratégica, aplaudida por figuras como el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, no solo disipa la incertidumbre heredada de la administración Trump, sino que abre la puerta a un diálogo más profundo y constructivo sobre temas cruciales que quedaron pendientes en la versión actual del acuerdo.
Imaginemos las posibilidades: un T-MEC fortalecido, con responsabilidades compartidas más claras y eficientes. Un sistema de administración aduanera moderno y ágil, que facilite el flujo de mercancías y reduzca la burocracia. Un marco de apoyo recíproco que impulse la innovación y el crecimiento económico en los tres países. Esta revisión anticipada nos brinda la oportunidad de construir un tratado que no solo regule el comercio, sino que fomente la prosperidad compartida y la integración regional.
Sin embargo, el camino hacia un T-MEC renovado no está exento de desafíos. La reciente problemática del gusano barrenador, y la decisión unilateral del gobierno estadounidense de suspender la importación de ganado mexicano, nos recuerda la fragilidad del equilibrio comercial y la importancia de la cooperación. Las pérdidas millonarias que sufren los ganaderos de Chihuahua y Sonora, al verse imposibibles de exportar miles de cabezas de ganado diariamente, son un llamado a la acción.
Es fundamental destacar el compromiso de las autoridades mexicanas en el cumplimiento de los protocolos sanitarios. El incremento de los puntos de revisión en el traslado de ganado, desde la zona sur hasta el centro del país, demuestra la seriedad con la que México aborda este problema. La detección de casos, aunque preocupante, también refleja la eficacia del sistema de vigilancia epidemiológica implementado. La transparencia y la colaboración con las autoridades estadounidenses son claves para superar esta crisis y garantizar la seguridad alimentaria en ambos lados de la frontera.
Cerrar la frontera sur, como algunos han sugerido, sería un grave error. No solo afectaría la economía nacional, sino que también pondría en riesgo el abasto de carne para el consumo interno. La solución no está en el aislamiento, sino en la cooperación y en el fortalecimiento de las medidas sanitarias. Debemos trabajar juntos, gobiernos, ganaderos y consumidores, para erradicar el gusano barrenador y asegurar un comercio justo y seguro.
La revisión anticipada del T-MEC es una oportunidad histórica para construir un futuro más próspero y seguro para la región. Aprovechemos este momento para fortalecer los lazos comerciales, resolver los desafíos pendientes y crear un marco de cooperación que beneficie a todos.
Fuente: El Heraldo de México