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16 de mayo de 2025 a las 02:05
Mafalda en Gómez Palacio: ¡No te lo pierdas!
La llegada de Mafalda a la Comarca Lagunera ha despertado una ola de emoción y nostalgia entre sus habitantes. No es para menos, la icónica niña de pelo negro y penetrante mirada, creación del genio Quino, se ha instalado en la Plaza del Amor, a los pies de la Torre Eiffel lagunera, como un faro de conciencia social y un recordatorio permanente de la importancia de los valores humanos. Su presencia, más que una simple estatua, es un símbolo, una inyección de esperanza en tiempos turbulentos.
Imaginen la escena: el sol poniente bañando la plaza con una luz dorada, la Torre Eiffel recortada contra el cielo, y allí, sentada en un banco, Mafalda. No una réplica cualquiera, sino una obra original del escultor Pablo Irrgang, el único autorizado por el propio Quino para dar vida tridimensional a su entrañable personaje. Una Mafalda a escala real, para que podamos sentarnos junto a ella, casi escuchar sus agudas reflexiones, y sentir que la magia del cómic trasciende el papel.
Esta aventura cultural, este sueño hecho realidad, tiene su origen en la visión de una mujer excepcional: la maestra Martha Webb Moreno, Miss Pecky Webb para quienes la conocen y admiran. Su encuentro con Mafalda en una exposición itinerante en Nueva York fue el chispazo que encendió la llama. La imagen de la niña, tan viva, tan presente a pesar del tiempo, resonó en su interior y despertó una idea audaz: traer a Mafalda a la Comarca Lagunera.
Con la misma determinación que caracteriza a su personaje de inspiración, Miss Pecky Webb se embarcó en la tarea de contactar a Pablo Irrgang. La respuesta afirmativa del escultor argentino, un "sí" resonante desde Buenos Aires, fue el primer paso en un camino sembrado de desafíos y recompensas. Irrgang, cuya relación con Mafalda comenzó en 2009 con un homenaje impulsado por una municipalidad de Buenos Aires, no se tomó a la ligera la responsabilidad de esculpir a la niña que cuestiona al mundo. Su insistencia en contar con la aprobación de Quino y en representarla a escala real revela la profunda admiración y respeto por la obra del maestro. Las visitas de Quino al taller, la colaboración entre ambos artistas para capturar la esencia de Mafalda en cada trazo, cada volumen, son anécdotas que enriquecen aún más esta historia.
La escultura de Mafalda en la Plaza del Amor es una de las pocas en el mundo creadas bajo la autorización directa de Quino. Ha viajado desde Buenos Aires hasta Oviedo, Mendoza, Nueva York y Puebla, pero esta es su primera residencia permanente en México. La elección de la Plaza del Amor no es casualidad. Es un lugar emblemático para los laguneros, un punto de encuentro, un espacio donde la vida palpita. Ahora, junto a la Torre Eiffel, Mafalda observará el ir y venir de la gente, el girar incesante del carrusel, y seguramente se preguntará, con su característica ironía, si este mundo que da vueltas sin cesar está realmente cambiando para mejor.
La concreción de este proyecto es también el resultado del esfuerzo conjunto de la Fundación Lagunero Primero, su presidente Mauricio Collier, y el ayuntamiento de Gómez Palacio. El apoyo entusiasta de la familia Collier, un "sí rotundo" que se sumó a la visión de Miss Pecky Webb, fue fundamental para que Mafalda encontrara su hogar en la Comarca Lagunera.
La inauguración de la escultura fue una fiesta para la comunidad. El coro del Colegio San Roberto, con la canción "Mafalda en Gómez Palacio" compuesta especialmente para la ocasión, y la orquesta DIME, interpretando tangos y canciones de los Beatles, los favoritos de Mafalda, crearon una atmósfera de celebración y homenaje. Un regalo para los laguneros, una invitación a reflexionar, a cuestionar, a no perder la esperanza en un mundo mejor. Mafalda, con su odio a la sopa y su amor por la justicia, la paz y la igualdad, es un recordatorio constante de que las pequeñas voces, incluso las que vienen en forma de dibujos, pueden transformar la realidad.
Fuente: El Heraldo de México