15 de mayo de 2025 a las 22:55
INE: Empates en elección judicial dejan cargos vacantes.
La incertidumbre se cierne sobre las elecciones judiciales. El Instituto Nacional Electoral (INE), en un movimiento que busca clarificar el panorama ante posibles empates, ha establecido un reglamento que, si bien ofrece una solución, también abre la puerta a interrogantes. La decisión del Consejo General del INE de declarar vacantes los cargos en caso de empate, sin recurrir a elecciones extraordinarias ni recuentos voto por voto, ha generado un debate en torno a la eficiencia del proceso y el respeto a la voluntad ciudadana.
El argumento principal del INE para justificar esta medida radica en los recortes presupuestales que ha sufrido el organismo. Realizar elecciones extraordinarias o recuentos exhaustivos implicaría un gasto significativo que, según el INE, resulta inviable en el contexto actual. Esta situación pone de manifiesto la compleja realidad financiera que enfrenta el instituto y la necesidad de optimizar recursos para garantizar la transparencia y eficacia del proceso electoral.
Sin embargo, la decisión de declarar vacantes los cargos plantea la cuestión de la representatividad. ¿Qué sucede con la voluntad de los ciudadanos que han participado en la elección? ¿Se está menoscabando su derecho a elegir a sus representantes en el poder judicial? Si bien el INE argumenta que los cargos vacantes se considerarán en el Proceso Electoral Ordinario de Personas Juzgadoras del Poder Judicial de la Federación 2026-2027, esto implica un periodo de incertidumbre y una posible falta de representación en el poder judicial.
La consejera Carla Humphrey Jordán ha señalado la probabilidad de empates en estas elecciones judiciales, un escenario que, sorprendentemente, no fue previsto en la reforma judicial. Esta omisión obliga al INE a crear un reglamento que, si bien busca dar certeza a los ciudadanos, también evidencia la falta de previsión en la reforma. La declaración de vacancia, sin asignación de cargos por parte del INE, traslada la responsabilidad al Senado y al Consejo de la Judicatura Federal, generando un nuevo eslabón en el proceso y prolongando la incertidumbre.
Es crucial analizar las implicaciones a largo plazo de esta decisión. Si bien la austeridad es un factor a considerar, no debe comprometer la integridad del proceso electoral ni la representatividad ciudadana. El INE enfrenta el desafío de encontrar un equilibrio entre la eficiencia presupuestal y la garantía de un proceso electoral justo y transparente. La transparencia en la gestión de los recursos y la comunicación clara con la ciudadanía son fundamentales para mantener la confianza en el sistema electoral. El futuro de las elecciones judiciales dependerá de la capacidad del INE para adaptarse a las circunstancias y garantizar la plena vigencia de los derechos democráticos. El debate está abierto y la sociedad civil debe participar activamente en la búsqueda de soluciones que fortalezcan la democracia y la representatividad.
Fuente: El Heraldo de México