15 de mayo de 2025 a las 23:10
Iñaki, 12 años, oro panamericano para mamá
Una ola tricolor inunda Medellín. La primera jornada del Campeonato Panamericano de Deportes Acuáticos ha sido testigo del poderío mexicano, con una cosecha impresionante de 19 medallas que resuenan como un grito de victoria. Cinco oros brillan con especial intensidad, tres platas reflejan la tenacidad y tres bronces demuestran la constancia de un equipo dispuesto a dejarlo todo en la piscina. Pero más allá de los metales, una historia conmueve y cautiva: la del joven Iñaki Hernández, un prodigio de tan solo 12 años que ha conquistado el oro en el trampolín de 3 metros, categoría 13 años y menores varonil. Su actuación, impecable, rozando la perfección, ha eclipsado a sus rivales. Un salto final que dejó sin aliento a los jueces y que resonó con la fuerza de un trueno en el escenario colombiano. Pero el triunfo de Iñaki no se mide solo en puntos, sino en la emoción contenida en su dedicatoria: "Mi mamá no pudo venir, pero esto es para ella. Gracias por apoyarme siempre". Unas palabras sencillas, cargadas de amor y agradecimiento, que han resonado con fuerza en el corazón de México. Desde Guadalajara, donde entrena en el CODE Jalisco, Iñaki, originario de la Ciudad de México, se proyecta como una estrella en ascenso. Su talento, precoz y deslumbrante, ya ha dado frutos en competencias nacionales como la Olimpiada Nacional, donde acumula preseas que anticipan un futuro brillante. No se limita al trampolín, Iñaki domina también la plataforma, demostrando una versatilidad que lo convierte en una amenaza para sus competidores y una promesa para el deporte nacional.
La actuación de la delegación mexicana en Medellín va más allá de lo individual. Las gemelas Lía y Mía Cueva, con una sincronía casi telepática, se alzaron con el oro en la final de sincronizados trampolín de 3 metros femenil, categoría libre, superando a potencias como Brasil y Cuba. El equipo mixto, conformado por Mía Cueva, Suri Cueva, Kenny Zamudio y Gabriel Vázquez, también se bañó en oro en la prueba de 3 y 10 metros, demostrando la fuerza del trabajo en equipo y la precisión de sus ejecuciones. El doblete de Mateo Nolasco e Ian Caleb en plataforma, categoría 14-15 años varonil, y la repetición de la hazaña por parte de David Vázquez y Carlos Solórzano en trampolín 16-18 años varonil, confirman el dominio mexicano en las diferentes categorías.
México no solo busca medallas en Medellín, busca su pase a los Juegos Panamericanos Junior Bogotá 2025. Y con este arranque fulgurante, el camino parece allanado. La nueva generación de clavadistas mexicanos recoge el testigo de las grandes figuras del pasado, con la firme determinación de escribir su propia historia de gloria. Iñaki Hernández, con su talento innato y su emotiva dedicatoria, se ha convertido en el símbolo de esta nueva era, un ejemplo de pasión, perseverancia y amor por el deporte. La expectativa crece con cada salto, con cada pirueta, con cada entrada al agua. Medellín es testigo del nacimiento de una estrella, y México contiene la respiración, esperando ansioso las próximas jornadas de competición, con la certeza de que el himno nacional seguirá resonando en el podio. La historia se escribe en el agua, y los clavadistas mexicanos están dispuestos a escribirla con letras de oro.
Fuente: El Heraldo de México