15 de mayo de 2025 a las 23:35
Horror en Santa María: Pitbulls atacan a su dueño
La tragedia ocurrida en la colonia Santa María la Ribera nos obliga a reflexionar sobre la compleja relación entre humanos y animales, y a cuestionar las fallas sistémicas que permiten que situaciones como esta se repitan. Un hombre, presuntamente el cuidador de seis perros pitbull, fue víctima de un violento ataque dentro de su propia vivienda. Las imágenes que circulan en redes sociales son estremecedoras y nos confrontan con la brutalidad del incidente. Si bien aún se desconocen los detalles exactos que desencadenaron el ataque, la denuncia pública a través de redes sociales apunta a una realidad aún más perturbadora: los perros, presuntamente utilizados para peleas y criaderos clandestinos, podrían ser también víctimas de maltrato. Este hecho no es un caso aislado, sino un síntoma de un problema mayor.
La denuncia de la cuenta Abogado Animalista en la red social X pone el dedo en la llaga al señalar la ineficacia de las autoridades, como la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), en la atención de denuncias por criaderos clandestinos. La falta de respuesta oportuna y la "simulación" en la aplicación de la ley, como lo califica la cuenta, crean un ambiente de impunidad que propicia la proliferación de estas prácticas crueles e ilegales. Es urgente que la titular de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema), Marina Robles García, tome cartas en el asunto y designe a un procurador o procuradora en la PAOT que esté realmente comprometido con la protección animal y con la erradicación de los criaderos clandestinos. No podemos seguir permitiendo que la burocracia y la inacción sean cómplices del sufrimiento animal.
La Brigada de Vigilancia Animal de la Ciudad de México tiene un papel crucial en este caso. Su intervención inmediata es fundamental para rescatar a los perros involucrados y garantizar su bienestar. Estos animales, más allá de su raza y del estigma que la rodea, son seres sintientes que merecen ser tratados con dignidad y respeto. Su rehabilitación y eventual reubicación en un hogar seguro deben ser prioritarias.
Más allá de este caso específico, es necesario abordar la problemática de la tenencia responsable de animales. La educación y la concientización son herramientas fundamentales para prevenir futuros incidentes. Debemos promover una cultura de respeto hacia los animales, que reconozca sus necesidades y que fomente la convivencia armoniosa entre especies. Asimismo, es imprescindible fortalecer la legislación y los mecanismos de control para combatir la crueldad animal y garantizar el cumplimiento de las normas de bienestar animal.
Las estadísticas de la Asociación Americana de Medicina Veterinaria, que indican que millones de personas sufren mordeduras de perro cada año, nos recuerdan la importancia de la prevención. Aprender a interpretar el lenguaje corporal de los perros y saber cómo actuar ante un posible ataque puede ser la diferencia entre una situación peligrosa y una convivencia pacífica. Mantener la calma, evitar el contacto visual directo, no dar la espalda al animal y evitar movimientos bruscos son algunas de las recomendaciones básicas. En caso de ser atacado, buscar atención médica inmediata y denunciar los hechos a las autoridades es fundamental.
Este lamentable suceso en la colonia Santa María la Ribera debe servir como un llamado de atención a la sociedad y a las autoridades. Es momento de actuar con responsabilidad y compromiso para proteger a los animales y prevenir futuras tragedias. La construcción de una sociedad más justa y compasiva incluye, sin duda, el respeto y la protección de todos los seres vivos.
Fuente: El Heraldo de México