15 de mayo de 2025 a las 22:30
Garantiza la justicia: ¡Aprende cómo!
La justicia, ese pilar fundamental de una sociedad democrática, no se construye únicamente con leyes y tribunales. Se edifica, día a día, con la formación constante de quienes tienen la responsabilidad de aplicarla. El magistrado Rafael Guerra Álvarez, presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México, lo ha dejado claro en su emotivo discurso con motivo del 40 aniversario del Instituto de Estudios Judiciales (IEJ). Sus palabras resonaron con la fuerza de una convicción profunda: enseñar justicia es, en esencia, garantizarla.
No se trata simplemente de transmitir conocimientos jurídicos, sino de sembrar la semilla de la justicia en el corazón de cada magistrado, juez y jueza. Es inculcarles la importancia de la perspectiva, la empatía y la equidad al momento de impartir justicia. Porque la ley, por sí sola, puede ser fría e inflexible. Es la sensibilidad humana, la comprensión de las circunstancias particulares de cada caso, lo que permite que la justicia sea verdaderamente justa.
El IEJ, a lo largo de sus cuatro décadas de existencia, ha sido mucho más que un centro de capacitación. Se ha convertido en el motor de los cambios estructurales que han fortalecido el sistema judicial de la Ciudad de México y del país entero. Ha sido el crisol donde se forjan los principios de objetividad, imparcialidad, profesionalismo e independencia, valores esenciales para quienes tienen en sus manos la delicada tarea de impartir justicia.
Desde sus inicios en Niños Héroes 150, el IEJ ha sido el corazón académico del PJCDMX, impulsando con rigor y ética la formación de quienes administran la justicia en la capital. Su enfoque innovador y su compromiso con la calidad educativa lo han posicionado como un referente a nivel nacional, atrayendo no solo a servidores públicos de la Ciudad de México, sino también de otras entidades e incluso de otros países.
La celebración del Día de la Maestra y el Maestro en este contexto adquiere una significación especial. Se reconoce la labor invaluable de las generaciones de docentes que han dedicado su tiempo y conocimiento a formar a los impartidores de justicia. Se reconoce su compromiso con la excelencia, su pasión por la enseñanza y su contribución a la construcción de un sistema judicial más sólido y equitativo.
El camino de la justicia es un camino en constante evolución. Los cambios en el sistema judicial, los avances tecnológicos y las nuevas demandas sociales exigen una preparación continua. El IEJ, con su visión de futuro y su compromiso con la innovación, se erige como un baluarte frente a estos desafíos. Su labor es fundamental para garantizar que la justicia siga siendo el pilar de nuestra sociedad, un faro que guíe el camino hacia un futuro más justo y equitativo para todos. El reconocimiento entregado a la plantilla docente del IEJ es un testimonio tangible del valor que se le otorga a su labor, una labor que trasciende las aulas y se materializa en la vida cotidiana de los ciudadanos. Es una inversión en el futuro de la justicia, una apuesta por un México más justo y democrático.
Fuente: El Heraldo de México