15 de mayo de 2025 a las 17:50
EU vs. México: ¿Guerra contra el narco?
La reciente declaración de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, sobre la no participación de agencias estadounidenses en operativos en suelo mexicano, ha reavivado el debate sobre la soberanía nacional y la cooperación internacional en materia de seguridad. Sus palabras, firmes y contundentes, "no vamos a permitir la violación a nuestra soberanía", resuenan con fuerza en un contexto geopolítico complejo, marcado por la lucha contra el narcotráfico y la necesidad de colaboración entre naciones.
La mandataria capitalina aseguró categóricamente que, desde la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador al poder, ningún elemento de agencias extranjeras ha participado, ni coordinando ni operando, en territorio mexicano. Esta afirmación contrasta con la información difundida por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos, que se atribuyó el liderazgo en el desmantelamiento de tres laboratorios de drogas sintéticas en Sinaloa. El comunicado del ICE, que además menciona la participación de la FGR, la AIC y la Sedena, ha generado una ola de interrogantes y ha puesto en el centro de la discusión la verdadera naturaleza de la colaboración entre ambos países.
¿Se trata de una simple diferencia de interpretación o existe una discrepancia de fondo entre las versiones mexicana y estadounidense? ¿Se limita la cooperación a un intercambio de información o implica una participación activa de agentes extranjeros en territorio nacional? Estas son algunas de las preguntas que surgen a raíz de este episodio y que exigen una respuesta clara y transparente por parte de las autoridades.
Sheinbaum enfatizó que existe coordinación, colaboración y cooperación con Estados Unidos, pero siempre en el marco del respeto a la soberanía nacional. "No hay subordinación", recalcó, marcando una clara línea divisoria entre la colaboración respetuosa y la intromisión inaceptable. La Jefa de Gobierno fue más allá al señalar que a ciertas agencias estadounidenses no les agrada que se les impongan límites en sus operaciones, una alusión velada a las prácticas del pasado, específicamente al periodo del expresidente Felipe Calderón, caracterizado por una estrecha colaboración con agencias estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico.
La postura de Sheinbaum refleja la visión del actual gobierno mexicano, que busca un nuevo paradigma en la relación con Estados Unidos, basado en el respeto mutuo y la no intervención. Este enfoque, sin embargo, no está exento de desafíos. La lucha contra el narcotráfico es una tarea compleja que requiere la cooperación internacional, pero esta cooperación no puede ser a costa de la soberanía nacional. El reto, por tanto, consiste en encontrar un equilibrio entre la necesidad de colaboración y la defensa de la autonomía del país.
El debate está abierto. La transparencia y la comunicación clara y precisa son fundamentales para disipar las dudas y generar confianza. La soberanía nacional no es negociable, pero la cooperación internacional, en el marco del respeto mutuo, es indispensable para enfrentar los desafíos globales. El futuro de la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad dependerá, en gran medida, de la capacidad de ambos países para encontrar un punto de encuentro que respete la soberanía de cada nación y permita una colaboración efectiva en la lucha contra el crimen organizado.
Fuente: El Heraldo de México