Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

15 de mayo de 2025 a las 17:40

Emboscada mortal en Santiago Amoltepec

La madrugada del jueves 15 de mayo, la Sierra Sur oaxaqueña se tiñó de rojo con el asesinato del presidente municipal de Santiago Amoltepec, Mario Hernández García. Un ataque a traición, una emboscada cobarde que segó la vida del edil y de dos policías municipales que lo custodiaban, sumiendo al municipio en una nueva ola de luto e incertidumbre. Hernández García regresaba de Llano Tigre, donde había participado en las festividades de San Isidro, un compromiso asumido con la alegría y la devoción propias de quien se preparaba para ser mayordomo de Santiago Apóstol. La ironía es cruel: de la celebración a la muerte, en un camino que se convirtió en escenario de violencia.

El silencio de la noche, roto por las detonaciones, se convirtió en el preludio de la tragedia. Entre Piedra Liza y el centro de la cabecera municipal, a escasos cinco minutos de la tranquilidad aparente del casco urbano, la violencia se desató. Tras el ataque, se intentó salvar la vida del presidente municipal. Primero, en la clínica local de Santiago Amoltepec, donde la precariedad de los recursos médicos se enfrentó a la gravedad de las heridas. Luego, la desesperada carrera hacia el hospital de Teojomulco, una lucha contra el tiempo que se perdió en el trayecto.

La figura de Mario Hernández García estaba envuelta en la controversia. Acusado del asesinato de su propio hermano, Laurencio Hernández García, en enero de 2025, y señalado como autor intelectual de la emboscada a cuatro hijos del expresidente municipal, el edil fallecido cargaba con un pesado historial de acusaciones. Su muerte, lejos de cerrar heridas, abre interrogantes que se suman a la larga lista de episodios violentos que han marcado a Santiago Amoltepec.

La memoria colectiva del municipio guarda con dolor la masacre de mayo de 2024, cuando el Síndico municipal, Gaudencio Hernández Hernández, su hijo y tres personas más fueron ejecutados en el corazón de la comunidad. Un acto de barbarie que se desencadenó tras el desarme de unos sujetos por parte de la policía municipal. Un año antes, en febrero de 2023, cinco personas, incluyendo a tres hijos del expresidente municipal Abel García, fueron asesinadas frente al palacio municipal. Una confrontación con la autoridad municipal, reunida en el interior del edificio, fue el detonante de aquella tragedia. Y en junio del mismo año, el tesorero municipal, Teodosio Ojeda Velasco, perdía la vida en un asalto.

Santiago Amoltepec, un municipio indígena ubicado a diez horas de la capital del estado, con una población de 13 mil 885 habitantes, se encuentra atrapado en una espiral de violencia. La muerte de Mario Hernández García no es un hecho aislado, sino un capítulo más en una historia marcada por la sangre y la impunidad. ¿Hasta cuándo seguirá este ciclo de violencia? ¿Qué futuro les espera a los habitantes de este municipio oaxaqueño que anhelan la paz y la justicia? Estas son las preguntas que resuenan en la Sierra Sur, mientras el eco de las balas se desvanece y el luto se apodera de una comunidad que clama por un cambio. La investigación sobre el asesinato del presidente municipal apenas comienza, y con ella, la esperanza de que se haga justicia y se desmantelen las redes de violencia que asolan a Santiago Amoltepec. El camino es largo y difícil, pero la búsqueda de la paz no puede detenerse.

Fuente: El Heraldo de México