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15 de mayo de 2025 a las 05:15
Descubre los secretos de la Piñuela Yucateca
Adéntrate en la exuberante selva yucateca y descubre un tesoro culinario casi olvidado: la piñuela. Este enigmático fruto, conocido como "ch'om" en la ancestral lengua maya, se esconde bajo una apariencia humilde, similar a la de un ajo o una cebolla, pero guarda en su interior un dulce néctar que evoca el sabor de la piña. Un verdadero manjar que deleita los paladares yucatecos, disponible solo durante un breve periodo del año, de diciembre a febrero.
Lejos de la vista de millones, la piñuela es un secreto bien guardado entre los locales, quienes la aprecian no solo por su sabor único, sino también por su profunda conexión con la cultura y la historia de la región. Imaginen la sorpresa de quienes la prueban por primera vez, esperando un sabor picante o acre, y encontrándose con una dulce explosión que recuerda a la reina tropical, la piña.
Perteneciente a la familia de las plantas monocotiledóneas, la piñuela se asemeja al fruto de las cactáceas, como las pitayas o tunas. Su preparación es un ritual en sí mismo: se lava cuidadosamente para retirar cualquier rastro de tierra, se "chancocha" (se cuece a fuego lento) durante una hora y se deja reposar a temperatura ambiente antes de disfrutarla. La forma tradicional de consumirla es con chile molido y un toque de limón, una combinación que realza su dulzura natural y añade un toque picante que despierta las papilas gustativas.
La piñuela no es solo un deleite para el paladar, sino también una fuente de beneficios para la salud. La medicina tradicional maya la ha utilizado durante siglos para aliviar diversas dolencias, desde la expulsión de parásitos internos hasta la prevención de la osteoporosis, gracias a la riqueza de minerales que contiene. Un verdadero regalo de la naturaleza, cargado de historia, sabor y propiedades medicinales.
En el pasado, la piñuela era un elemento común en la vida cotidiana de Yucatán. Vendedores ambulantes la ofrecían a la salida de las escuelas, convirtiéndola en una popular botana entre los niños. Sin embargo, con el paso del tiempo, la modernidad y las nuevas tendencias la han relegado a un segundo plano. Hoy, la piñuela es un tesoro escondido, una joya gastronómica que espera ser redescubierta por las nuevas generaciones.
Anímate a probar la piñuela y a sumergirte en la rica cultura culinaria de Yucatán. Un sabor ancestral que te transportará a través del tiempo y te conectará con las raíces de esta tierra mágica. No te pierdas la oportunidad de experimentar la dulce sorpresa que se esconde tras su apariencia humilde. ¡Descubre la piñuela y déjate cautivar por su sabor único! Comparte esta experiencia con tus amigos y familiares y ayúdanos a preservar este tesoro culinario para las futuras generaciones. ¿Te atreves a probarla?
Fuente: El Heraldo de México