15 de mayo de 2025 a las 21:20
Alerta: Joven desaparece tras oferta laboral falsa en Facebook
La angustia se cierne sobre la familia Marín Fernández. Joarlis Carolina, una joven venezolana de tan solo 17 años, desapareció el martes 22 de abril de 2025 en Trinidad y Tobago, tras responder a una oferta de trabajo publicada en Facebook. La promesa de un futuro mejor se convirtió en una pesadilla cuando, en lugar de encontrar empleo, se topó con una red de secuestradores que la mantiene cautiva.
El distrito de San Fernando, donde reside la familia, se ha convertido en el epicentro de una intensa búsqueda. A las 5 de la tarde de aquel fatídico martes, Joarlis salió de su hogar para encontrarse con quienes supuestamente le ofrecerían el trabajo. Abordó un vehículo desconocido, proporcionado por los mismos anunciantes, sin imaginar la trampa que le aguardaba. La incertidumbre se apoderó de la familia cuando Joarlis no regresó a casa. Las horas transcurrían sin noticias, las llamadas a su teléfono móvil no obtenían respuesta, y la angustia crecía con cada minuto que pasaba.
La madrugada del miércoles 23 de abril trajo consigo la peor de las noticias. Un mensaje de WhatsApp, proveniente de un número desconocido, irrumpió en la vida de la hermana de Joarlis, exigiendo 2,000 dólares estadounidenses a cambio de su liberación. La desesperación se mezcló con la incertidumbre. ¿Estaría Joarlis bien? ¿Sería esta una cruel broma? La familia, aferrada a la esperanza, solicitó una prueba de vida a los secuestradores, una petición que fue ignorada. El silencio posterior a esa solicitud fue aún más aterrador que la demanda inicial. Sin más contacto con los captores, la familia acudió a las autoridades, poniendo el caso en manos de la Unidad Antisecuestro (AKU).
La investigación tomó un giro inesperado el jueves 24 de abril. El novio de Joarlis recibió una serie de mensajes de WhatsApp, también de un número desconocido. Le proponían un macabro juego: comprar $6,800 en tarjetas telefónicas y presentarse en un restaurante de comida rápida con $1,000 en efectivo. A cambio, le entregarían a Joarlis. Una vez completada esta primera parte, debía convertir los $1,000 en más tarjetas telefónicas y enviarlas al mismo número. La ubicación de Joarlis sería revelada solo después de cumplir con todas las exigencias. La sospecha de un engaño, de una trampa aún más profunda, llevó al joven a tomar la decisión correcta. Abandonó el plan y se dirigió a la comisaría de San Fernando, donde denunció el hecho a las autoridades.
La policía ahora trabaja contrarreloj para dar con el paradero de Joarlis. Cada minuto cuenta en una situación como esta. La investigación se centra en rastrear las llamadas y los mensajes de WhatsApp, analizar las redes sociales en busca de pistas y recorrer las calles de San Fernando en busca de cualquier indicio que pueda conducir al rescate de la joven. La comunidad venezolana en Trinidad y Tobago se ha unido en solidaridad con la familia Marín Fernández, organizando vigilias y difundiendo la información en redes sociales, con la esperanza de que alguien pueda aportar datos que ayuden a encontrar a Joarlis. La incertidumbre continúa, pero la esperanza se mantiene viva. La búsqueda de Joarlis Carolina Marín Fernández no cesará hasta que regrese sana y salva a su hogar.
Fuente: El Heraldo de México