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14 de mayo de 2025 a las 09:30
México: Líder en Salud Tecnológica del Futuro
Imaginen un futuro donde los marcapasos, esos dispositivos que corrigen los latidos erráticos del corazón, sean tan pequeños como un grano de arroz e implantables con una simple inyección. Un futuro donde, una vez cumplida su misión, se disuelvan sin dejar rastro en el cuerpo, sin necesidad de cirugías adicionales para extraerlos. No es un sueño, es una realidad científica, palpable y verificada, publicada en la prestigiosa revista Nature por un equipo internacional de investigadores.
Este revolucionario dispositivo bioresorbible, capaz de degradarse y ser absorbido por el organismo de manera segura, es autónomo, inalámbrico y optoelectrónico. Su diseño permite una estimulación cardíaca precisa y temporal, gracias a una ingeniosa combinación de una celda galvánica, que se nutre de los propios fluidos corporales, y un fototransistor, sensible a señales de luz infrarroja emitidas por una unidad externa portátil. Ante una arritmia, el sistema reacciona automáticamente, restaurando el ritmo cardíaco sin intervención quirúrgica.
La eficacia de este sistema ha sido demostrada no solo en modelos animales, sino también en corazones humanos ex vivo, es decir, corazones reales preservados fuera del cuerpo, donados éticamente y no aptos para trasplante. En estos corazones, el dispositivo logró una estimulación cerrada, sincronizada y completamente autónoma, validando su funcionalidad en un contexto humano, un logro excepcional en etapas tempranas de desarrollo tecnológico.
Esta tecnología tiene el potencial de revolucionar el tratamiento de arritmias temporales, especialmente en pacientes vulnerables como recién nacidos y personas en periodo postoperatorio. Es la medicina del futuro, materializada en el presente. Un avance disruptivo con implicaciones profundas para la atención postoperatoria, la cardiología pediátrica y la medicina personalizada.
Ante este panorama, surge la pregunta inevitable: ¿cuál es el papel de México en esta carrera hacia el futuro? Nuestro país cuenta con talento, infraestructura parcial y un mercado médico considerable. Lo que necesitamos es una decisión estructural y una estrategia nacional que nos impulse hacia la vanguardia.
Inspirado en este hito científico, propongo tres acciones concretas para transformar a México en un actor clave en el desarrollo de dispositivos médicos de nueva generación:
Programa Nacional de Ciencia Médica Transnacional México 2030 – Salud Tecnológica Soberana: Un fondo federal dedicado exclusivamente a proyectos que fusionen medicina, ingeniería y ciencia de materiales para abordar problemas clínicos reales. Con la meta inicial de desarrollar tres prototipos mexicanos de implantes bioresorbibles funcionales para 2030.
Centro Nacional para Dispositivos Biomédicos Inteligentes: Ubicado estratégicamente en un polo tecnológico, este centro contaría con infraestructura de microfabricación avanzada, instalaciones para pruebas preclínicas en modelos animales y tejido humano, y un departamento especializado en el desarrollo de materiales bioresorbibles y optoelectrónica médica. Incorporaría, además, unidades regulatorias, legales y de transferencia tecnológica para agilizar la transición del laboratorio a la práctica clínica.
Carreras conjuntas medicina–ingeniería: Para formar profesionales capaces de diseñar, validar e implementar estos dispositivos, es crucial reformar los planes educativos con programas duales entre facultades de medicina e ingeniería, respaldados por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), para el desarrollo de tesis enfocadas en dispositivos médicos nacionales.
Los marcapasos bioresorbibles son un ejemplo tangible de lo que se puede lograr cuando la ciencia, la tecnología y la necesidad médica convergen. México posee el talento, la urgencia médica y la capacidad industrial. La decisión no es técnica, es política. Necesitamos una meta concreta que alinee la ciencia, la política industrial y la salud pública. ¿Por qué no apostar por el desarrollo de dispositivos médicos biointeligentes, biodegradables y accesibles en nuestro país? ¿Por qué no convertirnos en protagonistas de esta revolución médica?
Referencia científica:
Zhang, Y., Rytkin, E., Zeng, L. et al. (2025). Millimetre-scale bioresorbable optoelectronic systems for electrotherapy. Nature, 640, 77–86. Publicado el 2 de abril de 2025. https://doi.org/10.1038/s41586-025-08726-4
Dr. Héctor Alejandro Cabrera-Fuentes
Profesor Investigador, Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
Asesor Científico, Tecnológico Nacional de México / Instituto Tecnológico del Valle de Etla.
Profesor Investigador, Vice-Presidencia de Investigación y Desarrollo, Imam Abdulrahman bin Faisal University, Arabia Saudita.
X: @alexcafu
MAAZ
Fuente: El Heraldo de México