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14 de mayo de 2025 a las 22:35
Jennifer Salinas: ¿Locura o conspiración?
El mundo del deporte, y en particular el boxeo, se encuentra conmocionado por la noticia del internamiento de Jennifer Salinas, "La Reina Boliviana", en un centro psiquiátrico en Virginia, Estados Unidos. La noticia, confirmada por su madre, Sandra Polanco, ha generado una ola de preocupación y solidaridad entre sus seguidores y ha reabierto el debate sobre la salud mental en los atletas de alto rendimiento, especialmente en disciplinas de contacto como el boxeo.
La imagen de una guerrera incansable dentro del ring contrasta dramáticamente con la fragilidad que la ha llevado a esta situación. A sus 42 años, la ex campeona mundial ha protagonizado episodios recientes que han alarmado a su entorno. Videos circulando en redes sociales muestran a Salinas en situaciones de altercado en la vía pública, comportamientos que, según su madre, precipitaron la decisión de internarla para recibir atención especializada.
La trayectoria de Jennifer Salinas es la de una luchadora dentro y fuera del ring. Nacida en Estados Unidos pero con raíces bolivianas profundamente arraigadas, representó con orgullo a Bolivia en el ámbito internacional, alcanzando la cima del boxeo femenino en las categorías Super Gallo y Super Pluma. Sus 20 victorias, 5 de ellas por nocaut, en 24 combates profesionales, son testimonio de su tenacidad y talento. Desde sus inicios como mesera en un restaurante mexicano en Grand Rapids, Michigan, hasta la conquista de títulos mundiales del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Federación Mundial de Boxeo (FMB), su historia es un ejemplo de superación. El gimnasio, ubicado junto a su lugar de trabajo, se convirtió en su santuario, en el espacio donde forjó su leyenda.
Sin embargo, el precio de la gloria puede ser alto en un deporte tan demandante como el boxeo. Los golpes recibidos a lo largo de su carrera, según relata su madre, han dejado secuelas que se han manifestado con el paso del tiempo. Sandra Polanco ha señalado los traumas cerebrales como un factor determinante en el deterioro de la salud mental de su hija, un problema que, lamentablemente, es común en los deportes de contacto. Además, ha mencionado la posibilidad de factores genéticos que podrían haber contribuido a la aparición de depresión, depresión maníaca y bipolaridad.
El caso de Jennifer Salinas nos invita a reflexionar sobre la importancia de cuidar la salud mental de los deportistas, a menudo sometidos a una enorme presión y expuestos a riesgos físicos y emocionales. Es fundamental brindarles el apoyo y los recursos necesarios para afrontar las dificultades que puedan surgir a lo largo de sus carreras y después de su retiro. Más allá de los títulos y las victorias, la salud y el bienestar integral de los atletas deben ser la prioridad. Esperamos que "La Reina Boliviana" reciba el tratamiento adecuado y pueda recuperar su estabilidad emocional. Su historia nos recuerda que detrás de la figura del campeón, hay una persona que merece nuestro respeto, comprensión y apoyo en los momentos difíciles. La comunidad boxística y sus seguidores están a su lado en esta pelea, la más importante de su vida.
Fuente: El Heraldo de México