14 de mayo de 2025 a las 09:35
Herencia Fatal
La sombra del desabasto de medicamentos se cierne aún sobre el sistema de salud mexicano. Un fantasma que se niega a desaparecer y que nos recuerda la fragilidad de las promesas incumplidas. Recordemos aquel ambicioso proyecto, la "megafarmacia" que prometía albergar "todas las medicinas del mundo". Una utopía farmacéutica que se desvaneció en la realidad, convirtiéndose en un costoso almacén de ilusiones rotas. Millones de pesos invertidos en un elefante blanco que apenas si surtía un puñado de recetas al día. ¿Dónde quedaron las medicinas prometidas? ¿Dónde quedó la solución al desabasto que aquejaba, y aún aqueja, a tantos mexicanos?
La imagen de Dinamarca, ese ideal de sistema de salud que se nos presentó como meta, se desdibuja ante la cruda realidad. No somos Dinamarca, ni nos acercamos. El camino hacia un sistema de salud eficiente y accesible se encuentra sembrado de obstáculos, de errores del pasado que aún pesan en el presente. El desmantelamiento del anterior sistema de compras, bajo la bandera de la lucha contra la corrupción, no trajo consigo las mejoras prometidas. La corrupción, esa hidra de mil cabezas, sigue presente, mientras que el desabasto persiste, recordándonos la urgencia de soluciones concretas y efectivas.
La nueva estrategia de adquisición de medicamentos, encabezada por el subsecretario Eduardo Clark, se presenta como un intento de rectificación, un reconocimiento tácito del fracaso anterior. Un volantazo necesario para enderezar el rumbo y alejarse de la improvisación que ha caracterizado la gestión de este problema. Es una apuesta por la eficiencia, por la transparencia y, sobre todo, por la salud de los mexicanos.
La herencia recibida en materia de salud es un desafío ineludible. Un rompecabezas complejo que requiere de un enfoque integral, que vaya más allá de las promesas grandilocuentes y se centre en acciones concretas. Se necesita reconstruir la confianza, fortalecer las instituciones y, sobre todo, priorizar la salud de la población. El camino es largo, pero la esperanza persiste. La búsqueda de un sistema de salud digno y accesible es una tarea que nos compete a todos.
La pregunta que resuena en el aire es: ¿Podremos algún día dejar atrás el fantasma del desabasto y construir un sistema de salud que responda a las necesidades de todos los mexicanos? La respuesta, sin duda, se encuentra en la voluntad política, en la eficiencia administrativa y en la participación ciudadana. El tiempo dirá si logramos superar este desafío y construir un futuro donde la salud sea un derecho garantizado para todos, no un privilegio de unos pocos. La tarea es ardua, pero la recompensa, invaluable.
Fuente: El Heraldo de México