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14 de mayo de 2025 a las 09:05

Domina tu Tal Cual

¡Atención, amantes de la buena mesa! Se ha desatado un debate culinario que tiene a España dividida: ¿Alarcón con Z o con S? Mientras la Real Academia Española dictamina con firmeza la escritura con S, una ola de rebeldía ortográfica, encabezada por los propios alarconeros y alarconeras, defiende la Z como símbolo de identidad y tradición.

Este pequeño pero significativo cambio ortográfico se ha convertido en un emblema de la lucha por la conservación del patrimonio local. Para muchos, la Z representa la esencia misma de Alarcón, un pueblo con encanto medieval enclavado en la provincia de Cuenca, bañado por las aguas del río Júcar. Más allá de una simple letra, la Z simboliza la resistencia a la homogeneización, el orgullo por lo propio y la reivindicación de una historia rica en matices.

"La Z es nuestra seña de identidad, la marca que nos distingue", afirma Doña Emilia, propietaria de un pequeño restaurante con vistas al imponente castillo de Alarcón. "Nuestros antepasados siempre escribieron Alarcón con Z, y nosotros, como herederos de su legado, tenemos la obligación de mantener viva esa tradición".

El debate ha trascendido las fronteras del pueblo y se ha extendido como la pólvora en las redes sociales, donde hashtags como #AlarcónConZ y #OrgulloAlarconero se han convertido en tendencia. Imágenes de las empinadas calles, del majestuoso castillo y de la exquisita gastronomía local inundan los perfiles, acompañadas de mensajes de apoyo a la causa.

Pero la controversia no se limita al ámbito digital. En el propio Alarcón, se pueden observar pintadas con la Z, carteles reivindicativos y establecimientos que han adoptado la grafía "rebelde" en sus rótulos. Incluso se han organizado concentraciones y eventos en defensa de la Z, convirtiendo la disputa ortográfica en una fiesta popular.

El debate, sin embargo, va más allá de la simple ortografía. Algunos lingüistas apuntan a la influencia del dialecto local en la persistencia de la Z, mientras que historiadores relacionan la grafía con antiguos documentos y crónicas que mencionan la villa. Sea cual sea el origen de la discrepancia, lo cierto es que ha puesto a Alarcón en el mapa, atrayendo la atención de medios de comunicación y curiosos de todo el país.

¿Es una simple rebeldía ortográfica o una forma de reivindicar la identidad local? ¿Se impondrá la norma académica o la fuerza de la tradición? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, el debate sigue abierto, y Alarcón, con Z o con S, espera con los brazos abiertos a todos aquellos que quieran descubrir su belleza, su historia y, por supuesto, su gastronomía. No se pierdan la oportunidad de degustar un delicioso cordero asado, regarlo con un buen vino de la tierra y sumergirse en la atmósfera mágica de este singular rincón de Cuenca. Y ya de paso, ¿por qué no participar en el debate? ¿Alarcón con Z o con S? ¡La decisión es suya!

Fuente: El Heraldo de México