14 de mayo de 2025 a las 21:00
Daño en Costco: ¿Tu auto a salvo?
La indignación se ha apoderado de las redes sociales tras la viralización del testimonio de Rodrigo, un joven que denuncia haber sido víctima de un acto vandálico en el estacionamiento de Costco Angelópolis, en Puebla. Su vehículo, estacionado correctamente en uno de los cajones designados, apareció rayado por completo a su regreso de realizar compras en el establecimiento. El incidente, según relata Rodrigo en un video que rápidamente ganó notoriedad, se originó por una disputa por un espacio de estacionamiento. Al llegar a Costco, Rodrigo esperó pacientemente a que otro cliente desocupara un cajón. En ese preciso instante, otro conductor intentó arrebatarle el lugar, pero Rodrigo, al estar ya en posición, logró estacionarse primero.
Esta acción desencadenó la furia del otro conductor, quien, según el testimonio de Rodrigo, le reclamó airadamente argumentando que “ya le tocaba” estacionarse, a pesar de que, evidentemente, no había estado esperando por ese espacio con anterioridad. La discusión, aunque tensa, no escaló a mayores en ese momento. Rodrigo, optando por ignorar la provocación, ingresó al establecimiento para realizar sus compras, dejando al otro conductor buscando un lugar alternativo para estacionar su vehículo, un Kia Forte.
Sin embargo, la aparente calma era solo la antesala de un acto de vandalismo. Al regresar a su vehículo, Rodrigo se encontró con la desagradable sorpresa: todo el costado izquierdo de su auto estaba rayado con lo que parecía ser un objeto punzante. El daño, profundo y visible a lo largo de toda la carrocería, evidenciaba la intencionalidad del acto, descartando la posibilidad de un accidente.
De inmediato, Rodrigo buscó a los empleados encargados de la vigilancia del estacionamiento, conocidos popularmente como "viene viene", para indagar sobre lo sucedido. Para su sorpresa, los vigilantes confirmaron sus sospechas: el responsable del rayón era el mismo conductor con el que había tenido la discusión momentos antes. Lo más indignante, según Rodrigo, fue la confesión de los vigilantes de que no habían intervenido ni informado del incidente por temor a una confrontación con el agresor.
Este testimonio ha generado una ola de críticas hacia los protocolos de seguridad de Costco. Rodrigo exige a la empresa una revisión exhaustiva de sus procedimientos para evitar que este tipo de incidentes se repitan. Además, la pasividad de los vigilantes ha avivado el debate sobre la responsabilidad de los establecimientos en la seguridad de los clientes dentro de sus instalaciones.
La frustración de Rodrigo se acrecienta al no contar con la información necesaria para identificar al agresor. Si bien sabe que conducía un Kia Forte, desconoce la placa del vehículo, lo que dificulta la presentación de una denuncia formal. La única descripción adicional que puede aportar es que el conductor iba acompañado de su madre.
El incidente ha puesto en relieve la vulnerabilidad de los clientes en los estacionamientos y la necesidad de una mayor vigilancia y protección. El caso de Rodrigo se suma a una creciente preocupación por la seguridad en espacios públicos y privados, y plantea interrogantes sobre la responsabilidad de las empresas en la prevención y atención de este tipo de situaciones. ¿Es suficiente con la presencia de personal de vigilancia? ¿Qué medidas deben implementarse para garantizar la seguridad de los clientes y sus bienes? Estas son algunas de las preguntas que surgen a raíz de este incidente y que exigen una pronta respuesta por parte de los establecimientos comerciales.
Fuente: El Heraldo de México