15 de mayo de 2025 a las 00:40
Cae líder del CJNG en CDMX
La sombra del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se extendía sobre la Ciudad de México, tejiendo una red de miedo y violencia. Israel Gálvez Estrada, de 54 años, era el arquitecto de esta pesadilla, el presunto jefe de plaza que orquestaba la extorsión, los homicidios y la distribución de drogas en las alcaldías Coyoacán, Iztapalapa y Xochimilco. Su nombre resonaba en los susurros de las calles, un espectro que se movía en las sombras, sembrando el terror entre los habitantes. Pero el silencio y la impunidad no durarían para siempre. Un minucioso trabajo de inteligencia, llevado a cabo desde julio de 2024, por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México, con el invaluable apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina Armada de México y la Guardia Nacional, finalmente dio sus frutos.
La madrugada del operativo, la tensión era palpable. Dos domicilios, ubicados estratégicamente en las zonas de operación de la célula criminal, fueron el objetivo de las órdenes de cateo. El golpe debía ser preciso y contundente. Las fuerzas del orden, equipadas y preparadas para cualquier eventualidad, irrumpieron en las viviendas. El resultado: la captura de Gálvez Estrada y tres de sus cómplices: Rosario Aremi Gálvez Ortiz, de 34 años; Brandon Gálvez Castro, de 25; y Dany Castro Hernández, de 33 años, cada uno de ellos, piezas clave en el engranaje delictivo. Este golpe asestado al CJNG representa un triunfo significativo en la lucha contra el crimen organizado en la capital.
El operativo no solo desmanteló una parte importante de la estructura del cártel en la ciudad, sino que también arrojó luz sobre la sucesión de poder dentro de la organización. Gálvez Estrada había tomado las riendas tras la detención de Eduardo Morfín Vidales, alias “El Valle”, un michoacano capturado el 8 de agosto de 2024 en Xochimilco. En aquella ocasión, las autoridades decomisaron un arsenal que incluía drogas, armas, chalecos balísticos y uniformes tácticos, evidenciando la capacidad operativa del grupo. La caída de “El Valle” dejó un vacío de poder que Gálvez Estrada no tardó en llenar, consolidando su posición como jefe de plaza.
En los domicilios cateados, las autoridades encontraron un verdadero arsenal del crimen: más de 500 dosis de metanfetamina, cocaína y crystal, listas para ser distribuidas en las calles de la ciudad. Además, se aseguraron cartuchos útiles, vehículos, motocicletas, chalecos balísticos, documentación falsa y dispositivos móviles, herramientas que utilizaban para sembrar el terror y la violencia. Un detalle escalofriante fue el hallazgo de un pasaporte y diversas identificaciones oficiales, lo que sugiere la posible infiltración en instituciones gubernamentales o la facilidad para falsificar documentos. La investigación continúa abierta, con el objetivo de desentrañar toda la red de complicidades y llevar ante la justicia a cada uno de los responsables.
La detención de Gálvez Estrada y sus cómplices es un mensaje claro: la Ciudad de México no será un refugio para el crimen organizado. Las autoridades, en un esfuerzo conjunto y coordinado, demuestran su compromiso inquebrantable en la lucha contra la delincuencia. La investigación seguirá su curso, buscando desmantelar por completo esta célula del CJNG y llevar ante la justicia a todos sus integrantes. La ciudadanía puede estar segura de que las instituciones trabajan incansablemente para garantizar la seguridad y la tranquilidad de todos. Este operativo es una victoria, pero la batalla continúa.
Fuente: El Heraldo de México