14 de mayo de 2025 a las 03:35
Alcalde de Tequila con Los Alegres del Barranco
La sombra de la controversia continúa cernida sobre Los Alegres del Barranco. Tras su presentación en Tequila el pasado 4 de mayo, las investigaciones de la Fiscalía del Estado de Jalisco se intensifican, buscando esclarecer si la actuación del grupo musical incurrió en apología del delito. El alcalde de Tequila, Diego Rivera, ya ha prestado declaración como testigo, aportando su versión de los hechos ocurridos en el lienzo charro donde se llevó a cabo el concierto. Si bien la agrupación se abstuvo de interpretar las canciones que hacen referencia a figuras del crimen organizado, la sospecha recae sobre la supuesta incitación al público para corear dichas letras, una acción que, de comprobarse, podría considerarse como una forma velada de glorificar la violencia.
El silencio oficial en torno al contenido de la declaración de Rivera alimenta las especulaciones. La Fiscalía mantiene bajo reserva la información aportada por el alcalde, argumentando que forma parte de una investigación en curso. Esta reserva, comprensible desde el punto de vista legal, no hace sino aumentar la expectación y el interés público por el caso. ¿Qué vio y escuchó el alcalde de Tequila aquella noche? ¿Su testimonio corroborará las sospechas de la Fiscalía o aportará una nueva perspectiva sobre los hechos? Estas son algunas de las preguntas que flotan en el aire a la espera de respuestas.
El caso de Los Alegres del Barranco no es un hecho aislado. Se suma a una serie de investigaciones que la Fiscalía de Jalisco lleva a cabo en relación con las presentaciones de la agrupación en el estado. Zapopan, Villa Purificación, Cihuatlán y ahora Tequila, conforman una ruta que las autoridades siguen con minuciosidad, tratando de desentrañar la compleja relación entre la música, la libertad de expresión y la posible apología del delito. La línea que separa la expresión artística de la incitación a la violencia es a menudo difusa, y este caso la pone a prueba una vez más.
Mañana, el alcalde de Cihuatlán se sumará a la lista de testigos, aportando su propia visión de los acontecimientos. Su declaración, al igual que la de Rivera, será crucial para el desarrollo de la investigación. ¿Coincidirán sus versiones? ¿Aportarán nuevos elementos que permitan a la Fiscalía avanzar en el esclarecimiento de los hechos? La expectativa crece con cada hora que pasa.
Mientras tanto, Los Alegres del Barranco, con sus integrantes, promotor y representante vinculados a proceso, continúan bajo la lupa de la justicia. La fianza impuesta y las restricciones de movilidad impuestas reflejan la seriedad con la que las autoridades están abordando el caso. La libertad de expresión es un derecho fundamental, sin duda, pero también lo es el derecho de la sociedad a vivir en paz y libre de la glorificación de la violencia. El equilibrio entre ambos es el desafío que las autoridades deben afrontar en este complejo escenario. El futuro de la agrupación y el resultado de las investigaciones dependerán, en gran medida, de los testimonios que se recojan en los próximos días. La justicia, con la mirada puesta en la verdad, tiene la palabra.
Fuente: El Heraldo de México