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14 de mayo de 2025 a las 06:50
Adrián de la Garza contra el dengue en la Ferrocarrilera
En Monterrey, la lucha contra el dengue, zika y chikungunya no se detiene. Más allá de las fumigaciones y campañas de información, el Gobierno Municipal, liderado por el alcalde Adrián de la Garza, ha puesto en marcha una estrategia integral que ataca el problema de raíz: la descacharrización. No se trata solo de limpiar la ciudad, sino de construir un Monterrey más saludable y con una mejor calidad de vida para todos sus habitantes. La reciente visita del alcalde a la colonia Ferrocarrilera, acompañado de la Secretaria de Servicios Públicos, Mayela Quiroga, y otros funcionarios, es un claro ejemplo del compromiso con esta iniciativa. El propio alcalde, junto al diputado Rafa Ramos, se arremangó la camisa y participó activamente en la recolección de cacharros, enviando un poderoso mensaje a la comunidad: la salud pública es una tarea de todos.
La imagen del alcalde retirando escombros y muebles viejos junto a los vecinos no es una simple foto para la prensa. Es la representación de un trabajo constante y coordinado que involucra a autoridades y ciudadanos. Desde la planificación de las rutas de recolección, hasta la disposición final de los residuos, cada paso del proceso de descacharrización está pensado para maximizar su impacto. Se trata de un esfuerzo conjunto donde la participación ciudadana es fundamental. No basta con esperar a que el camión recolector pase; se requiere de una conciencia individual y colectiva para mantener nuestros hogares y espacios públicos libres de potenciales criaderos de mosquitos.
La colonia Ferrocarrilera, con sus históricas 70 a 200 toneladas de cacharros retiradas en jornadas anteriores, es un testimonio del éxito que se puede alcanzar con la perseverancia y la colaboración. Pero el trabajo no termina ahí. La descacharrización debe ser una práctica continua, un hábito que se integre a la vida diaria de los regiomontanos. No se trata solo de una limpieza superficial, sino de un cambio de mentalidad. Debemos entender que cada llanta abandonada, cada cubeta rota, cada cacharro olvidado, puede convertirse en un foco de infección que pone en riesgo la salud de nuestras familias y comunidades.
Para aquellos que aún se preguntan qué pueden hacer para contribuir, la respuesta es sencilla: revisen sus patios, azoteas y jardines. Identifiquen cualquier objeto que pueda acumular agua y deséchenlo de forma responsable. Participen activamente en las jornadas de descacharrización organizadas por el municipio. Infórmense sobre las fechas y horarios de recolección en sus colonias. Sepan que cada pequeño gesto suma, cada cacharro retirado es una victoria en la batalla contra el dengue, zika y chikungunya.
El Gobierno de Monterrey pone a disposición de la ciudadanía todas las herramientas necesarias para llevar a cabo una descacharrización efectiva. Desde la difusión de información a través de redes sociales y volantes, hasta la provisión de camiones y personal capacitado, el objetivo es facilitar la participación ciudadana y garantizar la correcta disposición de los residuos. Además, se promueve la clasificación de los cacharros para su reutilización o reciclaje, contribuyendo así al cuidado del medio ambiente. La salud pública y la sostenibilidad van de la mano en esta iniciativa integral que busca construir un Monterrey más limpio, saludable y próspero para todos.
Recordemos: la descacharrización no es solo una campaña, es una responsabilidad compartida. Juntos podemos construir un entorno más seguro y saludable para nosotros y las futuras generaciones. Un Monterrey libre de dengue, zika y chikungunya es posible, pero requiere del compromiso y la participación activa de todos.
Fuente: El Heraldo de México