15 de mayo de 2025 a las 01:00
Adiós al corrido "JGL" en Spotify
La creciente popularidad de la música regional mexicana a nivel internacional es innegable. Sus ritmos y letras, profundamente arraigados en la cultura y las vivencias del pueblo, han trascendido fronteras, conquistando los corazones de un público diverso y cada vez más amplio. Sin embargo, este auge no está exento de controversia. El debate en torno a los corridos, especialmente aquellos que narran historias relacionadas con el narcotráfico, se ha intensificado en las últimas semanas. La discusión gira en torno a la delgada línea entre la expresión artística y la apología del delito, un tema complejo que genera opiniones encontradas y que ha llevado incluso a plantear la posibilidad de restringir su difusión en espacios públicos y plataformas digitales.
El reciente caso de la canción "JGL", interpretada por La Adictiva y Luis R Conriquez, ilustra perfectamente la complejidad de esta situación. La desaparición del dueto de Spotify, mientras las versiones individuales de cada artista permanecen disponibles, ha generado un sinnúmero de especulaciones. ¿Fue una decisión de la plataforma? ¿De los artistas? ¿Presiones externas? La falta de una explicación oficial alimenta la incertidumbre y abre la puerta a diversas interpretaciones. Lo que sí es claro es que la canción, un corrido que hace referencia a la figura de Joaquín Guzmán Loera, "El Chapo" Guzmán, se encuentra en el ojo del huracán.
El éxito rotundo de "JGL" en YouTube, con millones de visualizaciones, contrasta con su misteriosa ausencia en Spotify. Esta discrepancia pone de manifiesto la tensión existente entre la libertad de expresión y la responsabilidad social, un debate que no se limita al ámbito musical, sino que se extiende a otras formas de expresión artística y cultural. Mientras algunos defienden el derecho de los artistas a narrar historias, independientemente de su temática, otros argumentan que la glorificación de figuras vinculadas al crimen organizado puede tener un impacto negativo en la sociedad, especialmente en los jóvenes.
La interpretación en vivo de "JGL" en televisión y festivales, tanto en México como en Estados Unidos, añade otra capa de complejidad al asunto. La visibilidad que estas presentaciones otorgaron a la canción y su mensaje generó críticas por parte del público y las autoridades, quienes cuestionaron la pertinencia de difundir este tipo de contenido en un contexto de alta sensibilidad social. La polémica desatada pone de manifiesto la necesidad de un diálogo abierto y constructivo entre los diferentes actores involucrados: artistas, plataformas, autoridades y sociedad civil, para encontrar un equilibrio entre la libertad creativa y la responsabilidad social.
El futuro de los corridos, y en particular de aquellos que abordan temas controvertidos, es incierto. El debate en torno a su contenido y su impacto social está lejos de concluir. La situación de "JGL" en Spotify es un ejemplo de cómo las plataformas digitales están jugando un papel cada vez más importante en la regulación de la expresión artística, un tema que sin duda seguirá generando controversia en los próximos años. Mientras tanto, la música regional mexicana continúa su expansión global, llevando consigo sus historias, sus ritmos y sus contradicciones.
Fuente: El Heraldo de México