15 de mayo de 2025 a las 00:30
11 Hoteles Criminales: ¿Extinción de Dominio?
La lucha contra la delincuencia en la Cuauhtémoc toma un nuevo rumbo con la audaz propuesta de la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega. No se trata solo de operativos policiales, sino de atacar las raíces del problema, transformando los espacios que sirven de refugio al crimen organizado en focos de desarrollo cultural y social. Imaginen, donde antes se ocultaban actividades ilícitas, ahora podrán florecer las artes, el deporte y la solidaridad. La alcaldesa propone convertir estos once inmuebles, fantasmas legales sin registro en el Registro Público de la Propiedad, en centros culturales vibrantes, espacios deportivos que promuevan la salud y la convivencia, e incluso refugios para quienes más lo necesitan, las personas en situación de calle que buscan un respiro en medio de la adversidad.
Esta iniciativa, presentada ante las comisiones de administración pública local y de alcaldías del Congreso capitalino, no se limita a la recuperación de espacios físicos. Representa un cambio de paradigma, una apuesta por la reconstrucción del tejido social desde sus cimientos. La alcaldesa Rojo de la Vega no se limita a señalar el problema, sino que propone soluciones concretas y se ofrece a trabajar codo a codo con el gobierno local y federal para llevarlas a cabo. Su llamado a la extinción de dominio de estos inmuebles es un paso firme hacia la erradicación de la delincuencia y la creación de un entorno más seguro y próspero para todos los habitantes de la Cuauhtémoc.
No obstante, la lucha no se detiene ahí. La alcaldesa también aborda el complejo tema del comercio en vía pública, un asunto que requiere un enfoque equilibrado y sensible. Reconoce la necesidad de quienes se ganan la vida en las calles, pero insiste en que el derecho al trabajo no puede estar por encima del cumplimiento de la ley y el respeto al espacio público. Su administración busca un reordenamiento, no una criminalización. Se trata de encontrar un punto medio que permita a los comerciantes ejercer su actividad de manera digna y regulada, sin afectar la movilidad y la seguridad de la ciudadanía. Los operativos para el retiro de quienes operan sin permisos no son un fin en sí mismos, sino una herramienta para lograr un objetivo mayor: la formalización y la integración de este sector a la economía formal.
La liberación de 45.8 kilómetros de espacio público y el retiro de más de 134 toneladas de bienes abandonados son logros tangibles que demuestran la firmeza de esta política. Sin embargo, la alcaldesa no se conforma con estos avances. Su mirada está puesta en los puntos críticos de la demarcación, como la Alameda Central y Paseo de la Reforma, donde la presencia del comercio ambulante requiere una atención especial. La propuesta es clara: realizar un censo de los comerciantes, reubicarlos en espacios adecuados, y crear corredores comerciales que les brinden condiciones dignas y la posibilidad de formalizarse. Esta visión integral busca no solo resolver un problema inmediato, sino construir una solución a largo plazo que beneficie a todos los actores involucrados.
La alcaldesa Rojo de la Vega ha lanzado un desafío a la corrupción, a la impunidad y a la falta de planificación. Su llamado a la colaboración entre los diferentes niveles de gobierno es un llamado a la responsabilidad compartida. La transformación de la Cuauhtémoc requiere del compromiso de todos, desde las autoridades hasta los ciudadanos. Es una tarea titánica, pero no imposible. Con voluntad política, creatividad y perseverancia, es posible construir una Cuauhtémoc más segura, más justa y más próspera para todos.
Fuente: El Heraldo de México