13 de mayo de 2025 a las 23:30
UNAL plasma historia del Derecho en mural
La Facultad de Derecho y Criminología de la UANL ha inaugurado un impresionante mural que celebra el bicentenario de la primera cátedra de derecho en Nuevo León. No se trata simplemente de una obra decorativa, sino de un ambicioso proyecto que busca narrar la evolución del derecho desde sus orígenes hasta nuestros días, funcionando como un legado visual para las futuras generaciones de juristas. El mural, titulado “La génesis como memoria histórica en el derecho”, es una creación del reconocido artista Agustín Castro López, quien, con más de 40 años de trayectoria, ha logrado plasmar en un collage monumental la compleja historia del derecho.
El Rector de la UANL, Santos Guzmán López, destacó la importancia de la obra, no solo como expresión artística, sino como un puente entre el pasado y el futuro del derecho. Sus palabras resonaron en la explanada de la facultad, donde se develó el mural ante la presencia de autoridades educativas, judiciales, universitarias y, por supuesto, la comunidad estudiantil. El mural, según Guzmán López, rinde homenaje a las generaciones que han construido la tradición jurídica del estado y del país, un legado cimentado en la justicia, los derechos humanos y el estado de derecho.
El director de la FACDYC, Mario Alberto Garza Castillo, explicó el riguroso proceso de investigación histórica que precedió a la creación del mural. Un comité de historiadores se encargó de seleccionar las imágenes y referencias más representativas de la historia del derecho en México y en la Universidad. La intención, según Garza Castillo, es transmitir la importancia del derecho a través de una narrativa visual que inspire a las nuevas generaciones a reflexionar sobre la justicia y su pertinencia en el mundo actual. El director enfatizó la ambición del proyecto: un recorrido visual desde los códigos antiguos hasta las leyes contemporáneas, una invitación a la reflexión sobre la constante transformación del derecho a través de los siglos.
El artista, Agustín Castro López, describió el proceso creativo como un "tejido histórico" construido a partir de un collage de imágenes. La ardua labor de investigación, sumada a la destreza técnica para el manejo de la tecnología digital, permitió al artista seleccionar y destacar los elementos más significativos de la historia del derecho. El resultado es una obra que, en palabras del curador Erick Castillo, visualiza el "ADN jurídico global". Castillo explicó la estructura del mural, dividida en tres episodios que abarcan desde la antigüedad hasta la contemporaneidad, pasando por el desarrollo de la cultura jurídica mexicana.
El mural, además de su valor estético e histórico, tiene una clara vocación pedagógica. Su objetivo es fomentar la reflexión sobre el derecho como herramienta para la justicia y la igualdad, recordando momentos cruciales como la abolición de la esclavitud, el sufragio universal y las luchas por los derechos civiles. La obra busca destacar la importancia de la libertad y la igualdad, promoviendo un renacimiento de la fraternidad en la sociedad actual. Se pretende que el mural sirva como un recurso educativo accesible y atractivo para todo el público, facilitando la comprensión de hitos históricos como el Código de Hammurabi, el Corpus Iuris Civilis, la Constitución Mexicana de 1917, la Carta de las Naciones Unidas y los juicios de Núremberg.
La riqueza visual del mural se ve enriquecida por la incorporación de símbolos y figuras icónicas como la Torá, Moisés, el Oráculo de Delfos, la diosa Atenea, e incluso homenajes a artistas como Eugène Delacroix. Estos elementos, cuidadosamente seleccionados, contribuyen a la narrativa visual y refuerzan el mensaje central de la obra: la evolución del derecho como un proceso continuo y fundamental para la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. El mural, ubicado en la explanada de la FACDYC, se convierte así en un testimonio permanente de la historia del derecho y una invitación a la reflexión sobre su papel en el presente y en el futuro.
Fuente: El Heraldo de México