13 de mayo de 2025 a las 04:10
Revolución en la Justicia: Bátiz a la Magistratura
La transformación del Poder Judicial mexicano está en marcha, un cambio profundo que se asemeja a una revolución y que, según Bernardo Bátiz y Vásquez, candidato a Magistrado del Tribunal de Disciplina Judicial, culminará el próximo 1 de junio. En una reveladora entrevista con Alejandro Cacho en Heraldo Televisión, Bátiz descorrió el velo sobre un poder que tradicionalmente se mantenía en las sombras. Anteriormente, al ser el único poder no electo de forma directa, no buscaba el aplauso popular ni la cercanía con la ciudadanía. Funcionaba como un gremio hermético, alejado del escrutinio público. Esta realidad, sin embargo, está cambiando radicalmente.
La novedad de la elección directa de magistrados, un hecho inédito hasta ahora, obliga al Poder Judicial a salir a las calles, a conectar con las preocupaciones de la gente, a rendir cuentas. Bátiz y Vásquez, quien compite con el número 23 en la boleta color verde turquesa, subraya la importancia de este cambio: la ciudadanía espera justicia, y justicia significa dar a cada quien lo que le corresponde.
A pesar de las críticas que a veces se vierten sobre el sistema judicial, Bátiz mantiene una visión optimista. Considera que la mayoría de los jueces y magistrados son personas honestas, comprometidas con el correcto desempeño de sus funciones. Sin embargo, reconoce la necesidad de una mayor cercanía con la población, una brecha que la elección directa contribuirá a cerrar. Este nuevo escenario permitirá a los jueces y magistrados trabajar con mayor libertad e independencia, respaldados por la legitimidad que otorga el voto popular.
El Poder Judicial, además, está en constante expansión. A diferencia del Legislativo, con sus 500 miembros, o del Ejecutivo, unipersonal, el Judicial crece para adaptarse a las necesidades de una sociedad en constante evolución. Este crecimiento, junto con la elección popular, marca un antes y un después en la historia de la justicia mexicana.
La creación del Tribunal de Disciplina Judicial, fruto de la reforma constitucional, es otro elemento clave en este proceso de transformación. Este nuevo órgano no se encargará de revisar las sentencias judiciales, sino de velar por la conducta ética de jueces, magistrados y ministros. Su función será garantizar que estos cumplan con sus deberes, que traten con respeto a su personal, que no abusen de su poder y que su patrimonio sea congruente con sus ingresos. En definitiva, el Tribunal de Disciplina Judicial será un garante de la integridad y la transparencia dentro del Poder Judicial.
Este 1 de junio, la ciudadanía tiene la oportunidad de participar activamente en la construcción de un Poder Judicial más justo, transparente y cercano a la gente. La elección de magistrados no es solo un acto cívico, sino una oportunidad para fortalecer la democracia y el Estado de Derecho. El futuro del Poder Judicial está en manos de los ciudadanos, y la participación informada y responsable es fundamental para consolidar este proceso de transformación. La voz del pueblo, a través del voto, será la que defina el rumbo de la justicia en México.
Fuente: El Heraldo de México