13 de mayo de 2025 a las 19:20
Golpe al narco: 41 millones menos
En lo profundo de la sierra sinaloense, la lucha contra el narcotráfico continúa dando frutos. No se trata solo de decomisos, sino de desmantelar el corazón mismo de la producción de metanfetamina. Imaginen el escenario: dos centros de acopio y preparación, ocultos entre la vegetación, convertidos en laboratorios clandestinos donde se cocinaba el veneno que intoxica a nuestra sociedad. 1,930 litros de precursores químicos, la materia prima para la destrucción, ahora bajo resguardo de las autoridades. Un golpe directo al bolsillo del narco, 41 millones de pesos menos para financiar sus operaciones. Una victoria que se traduce en miles de dosis que no llegarán a las calles, en familias que se salvarán del abismo de la adicción. Este operativo, realizado en el municipio de Cosalá, no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia constante y persistente para desmantelar las redes del narcotráfico. Cada litro incautado, cada laboratorio desmantelado, representa una esperanza para un futuro libre de drogas.
Y la lucha no se limita a la producción. También se combate la capacidad de movilización y ataque de estos grupos criminales. En el ejido Los Cascabeles, municipio de Culiacán, ocho vehículos, convertidos en auténticas fortalezas rodantes, fueron asegurados. Imaginen la escena: vehículos con blindaje artesanal, placas de acero soldadas a las puertas, cristales reforzados, chasis modificados para resistir el impacto de balas de alto calibre. Máquinas de guerra diseñadas para sembrar el terror, ahora inmovilizadas gracias al trabajo conjunto del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.
El hallazgo de un arma larga y cartuchos útiles junto a estos vehículos blindados nos da una idea del peligro que representaban. Se trata de una pieza más del rompecabezas que las autoridades están armando para desentrañar las operaciones de los grupos armados que operan en la región. Estos vehículos, adaptados con una sofisticación que sorprende y alarma, son un testimonio de la capacidad de adaptación del crimen organizado. Pero también son una prueba de que las autoridades están un paso adelante, desmantelando su infraestructura, limitando su capacidad de operación y cerrando el cerco sobre ellos.
La seguridad no es solo tarea de las fuerzas del orden. Es una responsabilidad compartida. La denuncia anónima al 089 es una herramienta poderosa que tenemos a nuestro alcance. Cada llamada puede ser la pieza clave para desmantelar una red criminal, para salvar vidas. No seamos cómplices con nuestro silencio. Juntos, sociedad y autoridades, podemos construir un Sinaloa más seguro. La lucha contra el narcotráfico es una batalla que se libra en todos los frentes, desde los laboratorios clandestinos en la sierra hasta las calles de nuestras ciudades. Y es una batalla que estamos ganando.
Fuente: El Heraldo de México