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13 de mayo de 2025 a las 18:25

Casasola: ¡Viene un castigo!

Veinte años han pasado desde aquella fatídica madrugada del 5 de mayo, cuando la vida de Edgar Ponce, el talentoso bailarín de "Solo para mujeres", fue truncada por la irresponsabilidad de un conductor. Dos décadas de un dolor que se renueva con el estreno de la docuserie que lleva el nombre del icónico show, un recordatorio amargo de la impunidad que aún rodea la tragedia. La serie, que ha conmovido al público con su honestidad y emotividad, dedica un capítulo completo a la memoria de Edgar, reconstruyendo los hechos y dando voz al clamor de justicia que aún resuena.

Las heridas del pasado se abren de nuevo, y Juan Carlos Casasola, compañero y amigo de Edgar, alza la voz en una serie de entrevistas que han generado un fuerte impacto mediático. Con la crudeza que lo caracteriza, Casasola no duda en señalar a Luis Pascasio Muguerza, el hombre responsable del accidente, quien tras pagar una irrisoria fianza, continuó con su vida como si nada hubiera ocurrido. Ocho mil pesos, una cifra que contrasta con el valor incalculable de una vida humana, el precio de la impunidad que ha indignado a muchos.

"Ocho mil pesos y se fue a su casa", repite Casasola con incredulidad, la voz cargada de una mezcla de rabia e impotencia. "¿Cómo es posible que una multa administrativa sea el único castigo por arrebatarle la vida a un compañero?", se pregunta. Más allá de la justicia legal, que parece haber fallado, Casasola confía en la justicia social, en el poder de la verdad para desenmascarar al responsable y exponerlo al juicio de la opinión pública.

Con la llegada de la docuserie, la historia de Edgar Ponce ha trascendido el ámbito privado para convertirse en un tema de conversación nacional. Casasola visualiza el escenario: Muguerza, enfrentado a las miradas acusadoras de quienes ahora conocen su nombre y su acto. Sus hijos, su esposa, sus amigos, sus compañeros de trabajo, todos conscientes del peso de su responsabilidad. Un castigo social, quizás más doloroso y duradero que cualquier condena legal. "No va a ser tan padre como él se imaginaba", sentencia Casasola, convencido de que la verdad, tarde o temprano, siempre sale a la luz.

El caso de Edgar Ponce se convierte así en un símbolo de la lucha contra la impunidad, un recordatorio de la importancia de la responsabilidad al volante y del valor de la memoria colectiva para exigir justicia. La docuserie "Solo para mujeres" no solo revive un espectáculo que marcó una época, sino que también reabre una herida que aún sangra, en la esperanza de que, finalmente, se haga justicia para Edgar. ¿Será el juicio social suficiente para saldar la deuda pendiente con la memoria de Edgar Ponce? El tiempo lo dirá. Lo cierto es que, gracias a la valentía de sus compañeros y al poder de la verdad, su historia no será olvidada.

Fuente: El Heraldo de México