13 de mayo de 2025 a las 16:40
Caída en envíos de autos a EU: ¿Qué pasa?
La industria automotriz mexicana se encuentra en un momento crucial, navegando por aguas turbulentas en el escenario internacional. Las recientes declaraciones de Guillermo Rosales, Presidente Ejecutivo de la AMDA, pintan un panorama complejo, marcado por la caída en las exportaciones a Estados Unidos y la incertidumbre generada por las políticas comerciales de la administración estadounidense. La disminución del 10.88% en los envíos de vehículos durante abril, y del 7.29% en el primer cuatrimestre, no son simples cifras: representan un impacto directo en la economía mexicana y un desafío para la competitividad de la industria.
Rosales atribuye esta situación a la imposición de aranceles del 25% a vehículos importados a Estados Unidos, una medida que, si bien exime a México y Canadá, genera un efecto dominó en la cadena de producción. La aplicación de este arancel sobre el valor de las partes no producidas en Estados Unidos, resulta en una tasa efectiva que oscila entre el 12% y el 15% para los vehículos mexicanos. Esto, sin duda, afecta la rentabilidad de las exportaciones y pone en jaque la estrategia de la industria.
En un contexto de renegociación del T-MEC, la reunión entre Rosales y el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, cobra especial relevancia. La búsqueda de un acuerdo que minimice el impacto de las nuevas reglas del comercio internacional en México y le otorgue una ventaja competitiva frente a otros países exportadores, se convierte en una prioridad. La postura del gobierno mexicano, según lo expresado por Rosales, se centra en proteger la industria automotriz nacional y asegurar su participación en el mercado estadounidense.
La propuesta de Rosales al Secretario Ebrard de cancelar el decreto que regulariza el contrabando automotriz, es una medida audaz que busca fortalecer el mercado interno. Esta iniciativa, junto con otras dos medidas no especificadas, demuestra la proactividad de la AMDA en la búsqueda de soluciones a la crisis que enfrenta el sector. La lucha contra el contrabando no solo protege a la industria nacional, sino que también genera un ambiente de mayor transparencia y competitividad.
La renegociación del T-MEC, prevista para el segundo semestre de 2025, se presenta como una oportunidad para redefinir las reglas del juego y asegurar un terreno más nivelado para la industria automotriz mexicana. En este proceso, la participación activa de la AMDA, representando los intereses de los distribuidores de automotores, será fundamental para lograr un acuerdo que beneficie al sector y a la economía del país. El futuro de la industria automotriz mexicana dependerá, en gran medida, de los resultados de estas negociaciones y de la capacidad del gobierno y del sector privado para trabajar en conjunto.
El panorama es complejo y los desafíos son importantes. Sin embargo, la industria automotriz mexicana ha demostrado en el pasado su capacidad de adaptación y resiliencia. La clave para superar esta coyuntura estará en la coordinación entre el gobierno, la industria y los actores clave del sector, para implementar estrategias que permitan no solo mitigar los efectos negativos del contexto internacional, sino también fortalecer la competitividad y asegurar el crecimiento de la industria en el largo plazo.
Fuente: El Heraldo de México