13 de mayo de 2025 a las 18:50
Alerta: Retiran yogurt popular por riesgo a la salud
La tranquilidad en el desayuno se ha visto perturbada por una alerta sanitaria que ha puesto en el punto de mira a una reconocida marca de yogur: Bonya. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha hecho pública la noticia del retiro voluntario por parte de Knockro Inc., la empresa detrás del producto, debido a un fallo en el etiquetado que podría tener graves consecuencias para la salud de los consumidores. La sombra de la duda se cierne sobre los envases de parfait de yogur Bonya de 355 ml, distribuidos a lo largo y ancho de Estados Unidos. El problema radica en la presencia no declarada de almendras, un ingrediente ausente en la etiqueta que representa un peligro latente para las personas con alergia o sensibilidad a este fruto seco. Imaginen la escena: un consumidor desprevenido, confiado en la información del envase, disfruta de su yogur sin saber que se expone a una posible reacción alérgica, que en casos extremos, puede llegar a ser mortal.
La compañía atribuye esta omisión a una interrupción temporal en sus procesos de producción y empaque. Un fallo en la cadena, un instante de descuido, y miles de unidades de un producto potencialmente peligroso llegan a los estantes de los supermercados. A pesar de que, afortunadamente, hasta el momento no se han reportado casos de reacciones adversas, la empresa ha actuado con diligencia, retirando el producto del mercado y haciendo un llamado a la responsabilidad del consumidor. Se insta a todos aquellos que hayan adquirido el parfait de yogur Bonya con fecha de caducidad del 5 de mayo de 2025 a devolverlo al punto de venta para obtener un reembolso completo. La precaución es la mejor aliada en estos casos.
La FDA ha enfatizado la importancia de un etiquetado correcto, una herramienta fundamental para que los consumidores, especialmente aquellos con alergias o intolerancias alimentarias, puedan tomar decisiones informadas sobre su alimentación. En este contexto, es importante recordar la gravedad de las reacciones alérgicas a los alimentos. No se trata de una simple molestia, sino de una respuesta del sistema inmunológico que puede manifestarse de diversas maneras, desde una leve picazón hasta una anafilaxia, una reacción severa que compromete la vida del paciente.
La lista de síntomas es extensa y preocupante: picazón en la boca, urticaria, hinchazón en labios, rostro o garganta, congestión nasal, dificultad para respirar, náuseas, vómitos y dolor abdominal. En los casos más graves, la anafilaxia puede provocar pérdida de consciencia e incluso paro respiratorio, requiriendo atención médica inmediata.
Este incidente pone de manifiesto la necesidad de una vigilancia constante en los procesos de producción y etiquetado de alimentos. La seguridad alimentaria no es un juego, y la responsabilidad compartida entre empresas y consumidores es crucial para evitar situaciones que pongan en riesgo la salud. Manténgase informado, lea las etiquetas con atención y, ante cualquier duda, consulte con un profesional de la salud. Su bienestar es lo primero. La alerta sanitaria en torno al yogur Bonya es un recordatorio de que la información es poder, y que en materia de alimentación, la prevención es la mejor receta.
Fuente: El Heraldo de México