13 de mayo de 2025 a las 09:45
Alerta Médica: Pulsera que Salva Vidas
La amenaza invisible que acecha en la noche se ha vuelto una realidad palpable para muchas, especialmente mujeres jóvenes. La despreocupación de una salida con amigos, la alegría de un cumpleaños o la euforia de bailar en una fiesta se ven empañadas por la sombra de la sumisión química. Ya no se trata solo de mirar dos veces la bebida o desconfiar de quien la ofrece, sino de una constante zozobra, del miedo a que en un instante, la tranquilidad, la voluntad e incluso la vida, sean arrebatadas por manos criminales. Esta práctica cobarde, cada vez más común, consiste en introducir sustancias psicoactivas en las bebidas sin el consentimiento ni el conocimiento de la víctima. Drogas incoloras, inodoras, insípidas, que actúan en silencio, convirtiendo la diversión en una trampa mortal. Los fines son tan variados como perversos: robo, agresión sexual, anulación de la voluntad.
Las historias, aunque silenciadas por el miedo y la vergüenza, son un eco constante en nuestra sociedad. Mujeres que despiertan en lugares desconocidos, con la memoria fragmentada, con la terrible sospecha, o la certeza, de haber sido agredidas. Lo más escalofriante es que estos episodios ocurren en espacios que deberían ser sinónimo de seguridad: bares, discotecas, reuniones privadas. Lugares donde buscamos esparcimiento y encontramos la violencia.
En México, la magnitud de la problemática es alarmante. Según datos de la CONADIC, más de 190 personas perdieron la vida en un año por consumir bebidas adulteradas. Ante esta realidad desgarradora, la inacción no es una opción. Si bien es cierto que no existe una solución mágica, cada paso que demos en la dirección correcta es una victoria. Por eso, presentamos una iniciativa concreta: la distribución gratuita de la "Pulsera Centinela" en bares, antros y centros nocturnos del Estado de México.
Este dispositivo, una herramienta de prevención disruptiva, funciona como un escudo protector contra la sumisión química. Con solo una gota, sus sensores pueden identificar la presencia de drogas como la burundanga, LSD o éxtasis líquido. Si detecta alguna sustancia peligrosa, la pulsera cambia de color, activando una alerta visual inmediata. Además, a través de una aplicación móvil, se puede conectar a un sistema de alerta para notificar a familiares o a las autoridades.
Esta tecnología, ya implementada con éxito en países como España y Francia, y recientemente en algunas regiones de México, ofrece una oportunidad real para reducir los riesgos y, en última instancia, salvar vidas. Traerla al Estado de México es un compromiso con la seguridad y el bienestar de nuestros jóvenes.
La responsabilidad es compartida. Gobierno, establecimientos, municipios, organizadores de eventos, consumidores, vendedores… todos debemos formar parte de la solución. No podemos seguir minimizando estas historias, tratándolas como casos aislados. Es necesario un cambio de paradigma, una toma de conciencia colectiva.
Nuestro objetivo es claro: generar conciencia sobre esta dolorosa realidad, pero sobre todo, demostrar que es prevenible. Con la atención adecuada y herramientas como la "Pulsera Centinela", podemos reducir considerablemente el riesgo de la sumisión química. Aspiramos a un futuro donde los jóvenes puedan disfrutar de su libertad sin miedo, donde una noche de fiesta no se transforme en una pesadilla.
Luchar por un presente y un futuro dignos de ser vividos es la fuerza que impulsa mi trabajo. Hoy, como Coordinador de la Bancada Verde en la Legislatura Mexiquense y Dirigente Estatal del Partido Verde, y mañana, desde cualquier trinchera, mi convicción seguirá intacta: trabajar incansablemente por una vida más justa, segura y digna para todas y todos.
Fuente: El Heraldo de México