13 de mayo de 2025 a las 23:00
¿Afición Felina, Indiferente al Azul?
Catorce años han pasado desde aquel fatídico tsunami que azotó Japón, un año marcado por eventos globales de gran impacto: la caída de Bin Laden, la muerte de Kim Jong-il, el regreso de Chávez a su batalla contra el cáncer, Estonia adoptando el euro. En México, Calderón se acercaba al final de su mandato, Ebrard gobernaba la capital y la euforia del Mundial Sub-17, con la victoria de "La Momia" Gómez y compañía, aún resonaba en el ambiente. Pumas, en un último suspiro de gloria, alzaba su último título en CU. Ahora, ese mismo escenario, el Olímpico Universitario, se presenta como una posibilidad para la coronación de otro equipo: Cruz Azul.
La posibilidad, aunque aún no confirmada por la Concacaf ni por el propio Cruz Azul, surge a raíz de un tweet del Vancouver Whitecaps, su rival en la final de la Concachampions. Este partido único, que podría definirse en CU, abre una ventana para que la Máquina cementera levante la copa en territorio puma. La incertidumbre, sin embargo, persiste. La decisión final sobre la sede aún está en el aire y otras alternativas no se descartan.
Más allá de la Concachampions, el Olímpico Universitario se vislumbra también como una potencial sede para la final de la Liga MX. Si Cruz Azul supera al América en semifinales y Tigres hace lo propio con Toluca, la final se disputaría en CU. Un escenario complejo, pero no imposible. Si la final fuera contra Toluca, Cruz Azul jugaría la ida en CU, pero la coronación, en caso de victoria, sería en el estadio de los Diablos Rojos. La única combinación que permitiría a Cruz Azul festejar un título en CU es venciendo a América en semifinales, que Tigres elimine a Toluca, y finalmente, derrotar a los felinos en la final.
Ante este panorama, las reacciones de la afición puma son diversas. Si bien algunos expresan indignación ante la posibilidad de que otro equipo celebre en su estadio, la mayoría se muestra indiferente. Catorce años sin un título han mermado el fervor y la preocupación parece centrarse más en la propia inoperancia de su equipo que en los logros ajenos. La apatía, reflejo de una larga sequía de triunfos, se ha apoderado de un sector de la afición.
Algunos, con mayor nostalgia, recuerdan con dolor aquel último título, lamentando la decadencia de su equipo. Otros, con una mezcla de resignación y sarcasmo, aceptan la posibilidad con indiferencia, incluso bromeando sobre la situación. La autocrítica, latente en muchos comentarios, apunta a la directiva y a la falta de resultados como la verdadera causa de su desánimo, más allá de la hipotética victoria de Cruz Azul en su estadio.
Entre las voces de la afición puma, se cuela la de algún americanista, convencido de que Cruz Azul no llegará a la final, apostando por la victoria de las Águilas en las semifinales. Un recordatorio de la rivalidad histórica que añade otro ingrediente a esta compleja trama. El destino de Cruz Azul, la apatía puma y las burlas americanistas se entrelazan en una historia que aún no ha escrito su capítulo final. El Olímpico Universitario, testigo silencioso de glorias pasadas, espera la resolución de este drama futbolístico.
Fuente: El Heraldo de México