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12 de mayo de 2025 a las 08:40
Tiembla Nuevo León: ¡Nace corrido del sismo!
La tierra en Nuevo León, tierra de montañas y industriales, se atrevió a bailar un son que pocos esperaban. Apenas el reloj marcaba las 19:30 horas del 11 de mayo, cuando un temblor de magnitud 4.5 sacudió la tranquilidad de Montemorelos y sus alrededores. La sorpresa fue generalizada, un murmullo incrédulo recorrió las redes sociales: “¿Un temblor… aquí?”. Pero como si se tratara de un guión preestablecido, la modernidad se impuso a la incredulidad. Antes de que el polvo se asentara, la creatividad popular ya se había puesto en marcha. Noticorridos, con la velocidad de un rayo, capturó el sentir colectivo y lo transformó en melodía. “El Corrido del Temblor en Nuevo León” nació, casi al mismo tiempo que el sismo, y se propagó por el ciberespacio como la onda expansiva de la noticia. Con humor e ingenio, la letra describe el susto, la confusión, y hasta la incredulidad de los neoleoneses ante este inusual evento. "Fue nomás tantito pero de un trancazo", canta el corrido, resumiendo la experiencia con una precisión casi poética.
La viralización del corrido no solo habla de la rapidez con la que se consume y se crea contenido en la era digital, sino también de la necesidad de procesar las experiencias colectivas a través del arte, de la música, del humor. El temblor, un fenómeno natural poco común en la región, se convirtió en un fenómeno cultural gracias a la inmediatez de las redes sociales y a la ingeniosa respuesta de los creadores de contenido. El susto, transformado en canción, pasó de ser una anécdota personal a una experiencia compartida, una historia que se cuenta, se canta y se recuerda con una sonrisa.
Pero la tierra, como si quisiera reafirmar su presencia, volvió a susurrar. Apenas dos horas después del primer movimiento, a las 21:33 horas, un nuevo temblor, esta vez de magnitud 3.8, volvió a sacudir Montemorelos. Si el primero había sido motivo de sorpresa y de ingeniosos corridos, el segundo trajo consigo una dosis de preocupación. Aunque de menor intensidad, este segundo sismo dejó una huella tangible: un domicilio con daños estructurales y dos personas desalojadas. La realidad, a veces cruda, se impuso al humor y al ritmo festivo del corrido.
La secuencia de estos eventos nos recuerda la fuerza impredecible de la naturaleza y la importancia de estar preparados. Nuevo León, tradicionalmente ajeno a este tipo de fenómenos, se vio obligado a confrontar una realidad sísmica, a tomar conciencia de su vulnerabilidad. Y aunque la música y el humor pueden ayudarnos a procesar el susto y a compartir la experiencia, la prevención y la preparación son las herramientas fundamentales para afrontar los retos que la naturaleza nos presenta. La tierra habló, y Nuevo León, entre corridos y temblores, aprendió a escuchar. Ahora, el desafío es aprender a responder.
Fuente: El Heraldo de México