12 de mayo de 2025 a las 12:15
Moderniza tus regulaciones ¡Ya!
La llegada de Emilio Romano Mussali a la presidencia de la Asociación de Bancos de México (ABM) marca un nuevo capítulo en la historia del sistema financiero mexicano. Su agenda, centrada en la regulación, la reducción del uso del efectivo y la colaboración con el gobierno, promete importantes cambios en el panorama bancario. Romano Mussali ha puesto un énfasis particular en la necesidad de una regulación robusta, especialmente ante la llegada de nuevos competidores al sector. Si bien la innovación y las mejores prácticas que traen consigo estos nuevos actores son bienvenidas, es crucial, según el presidente de la ABM, asegurar un "piso parejo" y una regulación adecuada que proteja a los depositantes y mantenga la estabilidad del sistema. La preocupación central reside en el riesgo sistémico que podrían generar participantes sin la solidez financiera necesaria o, peor aún, con vínculos a actividades ilícitas. Permitir la entrada de entidades con debilidades regulatorias o con propensión a prácticas ilegales podría abrir una brecha peligrosa en el sistema, poniendo en riesgo la reputación y la estabilidad de la banca mexicana.
Este enfoque en la regulación se complementa con la intención de reducir sustancialmente el uso del efectivo. Romano Mussali argumenta que una menor circulación de efectivo no solo dificulta los fraudes, sino que también limita la capacidad del sistema financiero para ser utilizado en el lavado de dinero y la circulación de recursos de procedencia ilícita. La digitalización de las transacciones financieras se presenta como una herramienta clave en esta lucha, ofreciendo mayor transparencia y trazabilidad de las operaciones.
La presidencia de Romano Mussali se erige sobre tres pilares fundamentales. El primero, como ya se ha mencionado, es la estabilidad y probidad del sistema bancario, asegurando que opere bajo los más altos estándares internacionales para prevenir su uso en actividades ilícitas. Esto implica adoptar las mejores prácticas globales de monitoreo y control, respondiendo así al nuevo catálogo de cárteles como generadores de actividades ilícitas elaborado por Estados Unidos. La colaboración con las autoridades de ambos países, y otros socios comerciales, será crucial para el intercambio de información en tiempo real y la prevención proactiva de operaciones indeseadas.
El segundo pilar se centra en fortalecer el marco regulatorio existente. Se busca asegurar una banca resiliente y robusta, capaz de resistir shocks externos y operar con las protecciones necesarias. Esto implica una revisión constante de las regulaciones y su adaptación a las nuevas realidades del mercado, incluyendo la creciente digitalización y la aparición de nuevas tecnologías financieras.
El tercer pilar se enfoca en la inclusión financiera. Romano Mussali defiende el derecho de todos los mexicanos mayores de edad a acceder al sistema financiero, especialmente a la banca digital. Se plantea trabajar en conjunto con fabricantes de celulares y compañías de telefonía móvil para extender la penetración de la banca digital, incluso en zonas marginadas, y a costo cero. Esta iniciativa, además de promover la inclusión, contribuirá a la disminución del uso del efectivo, un objetivo primordial para la ABM.
En resumen, la visión de Emilio Romano Mussali para la banca mexicana se centra en la fortaleza, la transparencia y la inclusión. Su liderazgo al frente de la ABM promete una etapa de modernización y adaptación a los desafíos del siglo XXI, con un énfasis en la integridad y la estabilidad del sistema financiero. El futuro de la banca mexicana se dibuja con trazos de innovación y regulación, bajo la premisa de un crecimiento sostenible y beneficioso para todos los mexicanos.
Fuente: El Heraldo de México