Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Economía

12 de mayo de 2025 a las 09:50

México: Economía a prueba de balas

La incertidumbre económica generada por las políticas comerciales internacionales, particularmente las provenientes del norte, nos mantuvo en vilo durante meses. Los agoreros del desastre, con sus predicciones catastróficas sobre la fuga de capitales, el éxodo empresarial y el colapso económico, intentaron sembrar el pánico. Sin embargo, la realidad se impuso a sus pronósticos sombríos. El peso se mantuvo firme, la economía resistió y la bolsa mexicana demostró su fortaleza. Estos indicadores no son producto de la casualidad, sino del sólido respaldo popular que este gobierno ha cosechado con su trabajo incansable y su compromiso con el bienestar del pueblo.

Este respaldo se traduce en la confianza que los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, depositan en México. A pesar de las turbulencias externas, nuestro país se ha consolidado como un destino atractivo para la inversión, gracias a la estabilidad macroeconómica, la solidez de sus instituciones y el potencial de crecimiento que ofrece. Es evidente que la estrategia económica implementada por el gobierno está dando resultados, y que la apuesta por el desarrollo interno y el fortalecimiento del mercado interno está generando un círculo virtuoso de crecimiento y prosperidad.

Un pilar fundamental de este desarrollo es la democratización del acceso al crédito. Por décadas, las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), el motor de la economía nacional, han enfrentado enormes dificultades para acceder a financiamiento. Esta situación ha limitado su crecimiento y ha frenado el potencial de generación de empleos y riqueza que representan. El convenio firmado recientemente entre el Gobierno de México y la Asociación de Bancos de México (ABM) marca un hito en la lucha contra la desigualdad financiera. Este acuerdo histórico abre las puertas a un nuevo paradigma en el que el crédito deja de ser un privilegio de unos pocos para convertirse en una herramienta de desarrollo al alcance de todos.

La visión de la presidenta Claudia Sheinbaum, plasmada en su discurso durante la 88 Convención Bancaria, es clara: el crecimiento económico debe ir de la mano del bienestar social. Cerrar la brecha crediticia es un imperativo moral y económico. No podemos aspirar a un México próspero si millones de emprendedores y Mipymes siguen excluidos del sistema financiero. El acceso al crédito es la llave que les permitirá impulsar sus proyectos, generar empleos y contribuir al desarrollo de sus comunidades.

Imaginemos el impacto positivo que tendrá este nuevo acceso al crédito en la vida de miles de mexicanos. El pequeño productor agrícola que podrá modernizar su maquinaria, la comerciante que podrá ampliar su inventario, la joven emprendedora que podrá financiar su startup: todos ellos representan el verdadero motor de nuestra economía. Al brindarles acceso al crédito, no solo estamos impulsando su desarrollo individual, sino que estamos fortaleciendo el tejido social y construyendo un México más justo e incluyente.

Los indicadores económicos actuales nos permiten mirar al futuro con optimismo. Las reservas internacionales en niveles históricos, la inflación controlada, el tipo de cambio estable y la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo son señales inequívocas de que vamos por el buen camino. La reducción de la pobreza, documentada por el Banco Mundial, no es un hecho aislado, sino el resultado de una política económica centrada en la prosperidad compartida.

El Plan México, con su ambicioso portafolio de inversiones, es la hoja de ruta para consolidar este crecimiento y asegurar un futuro próspero para todos los mexicanos. Fortalecer el mercado interno, crear empleos de calidad, mejorar la infraestructura y consolidar la soberanía nacional son los ejes de esta estrategia transformadora. Para lograr estos objetivos, es fundamental que la banca asuma su responsabilidad social y se sume a este esfuerzo colectivo.

La 88 Convención Bancaria nos deja un mensaje claro: el crédito es la clave para el desarrollo de México. Si logramos democratizar el acceso al financiamiento, si logramos que llegue a las manos de quienes más lo necesitan, estaremos construyendo una economía verdaderamente incluyente y justa. Este es el desafío, pero también la gran oportunidad que tenemos ante nosotros. Recordemos las palabras del expresidente: "Por el bien de todos, primero los pobres". Este principio debe guiar nuestras acciones y ser el motor de la transformación que buscamos para México.

Fuente: El Heraldo de México