12 de mayo de 2025 a las 21:25
Cantantes enfrentan cargos por sus letras
La sombra de la polémica se cierne sobre Los Alegres del Barranco. Esta mañana, la agrupación, junto con su promotor y representante, fueron vinculados a proceso por presunta apología del delito, tras una audiencia que mantuvo en vilo al mundo de la música regional mexicana. El caso, que ha generado un intenso debate público, se centra en la presentación del grupo el pasado 29 de marzo en el Auditorio Telmex, donde interpretaron canciones que aluden a la vida de líderes del crimen organizado, acompañadas de la proyección de sus fotografías. Una decisión artística que, según la Fiscalía, cruza la línea de la libertad de expresión para adentrarse en el terreno de la glorificación de la violencia.
Las medidas cautelares impuestas por el juez no son menores: cada uno de los implicados deberá presentarse semanalmente a firmar en el juzgado de Puente Grande, Jalisco, y entregar una garantía económica de 300 mil pesos, sumando un total de un millón 800 mil pesos. Además, se les permitirá salir del estado únicamente para cumplir con compromisos profesionales, debiendo regresar a Jalisco inmediatamente después de cada presentación. Un duro golpe para la agrupación, que ve limitada su libertad de movimiento mientras la investigación sigue su curso.
Pero el caso del Auditorio Telmex no es un hecho aislado. La Fiscalía del Estado investiga otras presentaciones de Los Alegres del Barranco en Villa Purificación el 26 de abril, Cihuatlán el 3 de mayo y Tequila el 4 de mayo. En estos eventos, según las autoridades, la agrupación no solo interpretó canciones con alusiones al crimen organizado, sino que también incitó al público a corearlas, creando una atmósfera que, para la Fiscalía, normaliza y promueve la violencia. Un punto crucial en la acusación, ya que se argumenta que no se trata simplemente de la interpretación de un género musical, sino de una activa participación en la construcción de una narrativa que glorifica la ilegalidad.
Este caso se suma a una creciente preocupación por el contenido de ciertas expresiones artísticas y su posible impacto en la sociedad. Recordemos que esta es la tercera vez que la Fiscalía del Estado procede por apología del delito en el ámbito artístico. En 2016, un cantante de corridos fue investigado por un video musical que representaba una aparente agresión contra una mujer, y en 2018, un rapero fue vinculado a proceso por un caso similar, además de su presunta participación en la desaparición de un grupo de estudiantes de cine. Estos antecedentes demuestran la creciente atención que las autoridades prestan a la relación entre arte y violencia, y la necesidad de establecer límites claros para proteger a la sociedad.
El plazo de investigación complementaria y la duración de las medidas cautelares se fijó en tres meses, un periodo en el que la Fiscalía deberá recopilar más pruebas y los acusados tendrán la oportunidad de presentar su defensa. Mientras tanto, el debate público continúa. ¿Dónde está la línea entre la libertad artística y la apología del delito? ¿Es responsabilidad de los artistas el contenido de sus obras y el impacto que estas tienen en la sociedad? Preguntas complejas que exigen una reflexión profunda y una respuesta responsable por parte de todos los actores involucrados. La Fiscalía del Estado, por su parte, ha hecho un llamado a la sociedad jalisciense a no normalizar la violencia, un exhorto que resuena con fuerza en un contexto marcado por la inseguridad y la necesidad de construir una cultura de paz. El futuro de Los Alegres del Barranco, y quizás el rumbo del género musical al que pertenecen, dependerá del resultado de este proceso judicial, que sin duda marcará un precedente importante en la lucha contra la apología del delito en el ámbito artístico.
Fuente: El Heraldo de México