12 de mayo de 2025 a las 02:30
Sheinbaum habla sobre el cierre fronterizo al ganado
La incertidumbre se cierne sobre la industria ganadera mexicana. El repentino cierre de la frontera estadounidense al ganado en pie, anunciado este domingo, ha generado una ola de reacciones y preocupación en el sector. Mientras la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo mantiene la expectativa con un escueto "Mañana, mañana en la mañanera", la tensión crece ante las posibles consecuencias económicas de esta medida.
El Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, confirmó la noticia tras una conversación con la Secretaria de Agricultura de Estados Unidos. Quince días. Ese es el plazo inicial que se ha establecido para la suspensión de las exportaciones, tiempo durante el cual se revisará la estrategia conjunta contra el gusano barrenador, la plaga que ha motivado esta drástica decisión. Sin embargo, desde el otro lado de la frontera, la información es menos alentadora: un comunicado emitido por las autoridades estadounidenses advierte que la suspensión podría extenderse mes a mes hasta lograr una "ventana significativa de contención".
Esta discrepancia en los plazos genera aún más inquietud. ¿Quince días o meses? La diferencia es abismal para los ganaderos mexicanos, que ven cómo sus negocios penden de un hilo ante la imposibilidad de exportar su ganado. La incertidumbre se traduce en pérdidas económicas, en la necesidad de buscar alternativas de mercado a contrarreloj, y en la angustia de no saber qué les deparará el futuro inmediato.
La postura del Secretario Berdegué es clara: desacuerdo. "No estamos de acuerdo en esta medida", ha declarado públicamente, aunque matiza su afirmación con un mensaje de optimismo: "confiamos en que en menor tiempo estaremos llegando a un acuerdo". Sin embargo, la brevedad del plazo inicial contrasta con la advertencia estadounidense de una posible prolongación, lo que deja un manto de duda sobre la eficacia de las negociaciones.
Apenas unos días atrás, el propio Berdegué se reunía en Washington con la Secretaria del Departamento de Agricultura, Brooke Rollins, para abordar temas relacionados con la ganadería. En aquel momento, se alcanzaron acuerdos que ahora parecen tambalearse ante la imposición del cierre fronterizo. ¿Qué ha cambiado en tan poco tiempo? ¿Se ha producido algún evento que justifique esta medida drástica? Las preguntas se acumulan sin respuestas claras, alimentando la especulación y la preocupación en el sector.
La mirada está puesta en la mañanera de mañana. La Presidenta Sheinbaum Pardo deberá dar una postura oficial, explicando las acciones que el gobierno mexicano emprenderá para afrontar esta crisis. Los ganaderos, expectantes, aguardan con impaciencia un mensaje que les ofrezca certidumbre y soluciones. El tiempo corre en su contra, y cada día que pasa sin una solución a la vista agrava las consecuencias de este cierre fronterizo. La economía del sector, y la de muchas familias que dependen de él, está en juego. La respuesta de la Presidenta es crucial.
Fuente: El Heraldo de México