11 de mayo de 2025 a las 23:50
León XIV: ¡Celebración en Chiclayo!
La alegría desbordante inundó el seminario de Chiclayo. La noticia, tan esperada, resonó con la fuerza de un trueno: el cardenal Robert Prevost, el querido pastor que caminó entre ellos, ahora se convertía en el Papa León XIV, líder de la Iglesia Católica. Las pantallas que transmitían el cónclave se convirtieron en el epicentro de una explosión de júbilo. Los jóvenes seminaristas, pegados a la transmisión, no pudieron contener la emoción al escuchar el nombre que resonaría en la historia: Prevost. Gritos, abrazos, lágrimas de alegría… una escena conmovedora que capturó la esencia de la fe y la esperanza. Se levantaron como impulsados por un resorte, unidos en un solo grito de euforia. La imagen del nuevo Papa, vestido con las vestiduras papales, provocó una nueva ola de emoción. Los aplausos, los silbidos y las aclamaciones resonaron en las paredes del seminario. "Verlo vestido como Papa fue una alegría para todos pues ha sido parte de nuestra formación," compartió uno de los seminaristas en un video que rápidamente se viralizó, cosechando miles de "me gusta" y cientos de comentarios que celebraban la noticia. Y la emoción alcanzó su punto culminante cuando, en su primer mensaje como Sumo Pontífice, León XIV recordó con cariño a la Arquidiócesis de Chiclayo. Sus palabras en español, cargadas de afecto y gratitud, conmovieron profundamente a los jóvenes. "Gracias por tanta Santidad León XIV, son muchos momentos compartidos que los llevamos en el corazón", escribieron junto a otro video que inmortalizaba el instante.
Más allá de los videos, las fotografías y las imágenes compartidas por los seminaristas tejieron un relato visual de la profunda conexión entre el Papa León XIV y la Arquidiócesis de Chiclayo. Instantáneas que lo muestran participando en celebraciones navideñas, compartiendo con la comunidad y posando con los seminaristas, se convirtieron en un testimonio gráfico del cariño y la cercanía que caracterizó su ministerio en Perú. Imágenes que trascendieron las redes sociales para convertirse en un símbolo de la humildad y la entrega del nuevo Papa. Su paso por Perú, donde no solo compartió la cultura sino que también se involucró activamente en el desarrollo de las comunidades, se ha convertido en un motivo de orgullo para el país. El hecho de que haya obtenido la nacionalidad peruana en 2015, después de años de servicio en la región, refuerza aún más el vínculo entre el Papa y la nación andina.
Desde Chicago, Illinois, su ciudad natal, hasta la Arquidiócesis de Chiclayo, el camino de León XIV ha sido un testimonio de fe y servicio. Su primer mensaje como Obispo de Roma, en el que recordó con especial afecto a la comunidad peruana, resonó con fuerza en los corazones de quienes lo conocieron y compartieron su ministerio. "A mi querida diócesis en Chiclayo, en el Perú, donde un pueblo fiel acompañó a su obispo, ha compartido su fe y dio tanto para seguir siendo Iglesia fiel de Jesucristo", palabras que sellaron para siempre el lazo entre el Papa y la comunidad que lo acogió como a uno de los suyos. Un lazo forjado en la fe, la esperanza y el amor, un lazo que ahora se proyecta al mundo entero desde la Silla de Pedro.
Fuente: El Heraldo de México