11 de mayo de 2025 a las 04:10
Asesino del Metro CDMX: ¿víctima relata los hechos?
La creciente ola de inquietud en el Metro de la Ciudad de México continúa en aumento. El testimonio de Esmeralda Vázquez, una joven de 19 años, se suma a la lista de denuncias por presuntas agresiones con jeringas en el STC. Su relato, compartido a través de redes sociales, detalla una experiencia aterradora ocurrida el pasado 5 de mayo en la Línea 8, mientras realizaba un trayecto aparentemente rutinario para recoger un pedido de ropa.
Esmeralda describe haber abordado el tren en la estación Iztacalco con dirección a Chabacano alrededor de las 5 de la tarde. Sin sentir pinchazo alguno, notó un flujo de sangre en su brazo y la mirada inusual de dos hombres, lo que la llevó a bajarse antes de su destino, presa de una creciente alarma. Los síntomas que comenzó a experimentar, similares a los reportados por otras víctimas – pupilas dilatadas, debilidad, desorientación – la impulsaron a contactar a su padre. Al reunirse con él, se dirigieron a la estación Chabacano en la Línea 9 para reportar el incidente a las autoridades.
Un oficial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) examinó su brazo y encontró cuatro pequeñas marcas. Ante la evidencia y el cuadro sintomático, Esmeralda fue trasladada al Hospital de Especialidades Toxicológicas, donde permaneció bajo observación durante 12 horas y recibió tratamiento para desintoxicación.
La decisión de Esmeralda de compartir su experiencia en redes sociales, buscando alertar a otras usuarias del metro, se ha topado con una lamentable ola de escepticismo y críticas. Algunos usuarios han cuestionado la veracidad de su relato, basándose en las imágenes de las marcas compartidas. Esta reacción, además de injusta, subraya la dificultad que enfrentan las víctimas para ser escuchadas y creídas en un contexto de creciente temor e incertidumbre.
En su publicación en Facebook, Esmeralda imploraba precaución a las usuarias del metro: "Chavos neta tengan un chingo de cuidado con piquetes en el metro…". Describió la persistencia de los síntomas, náuseas, sueño, debilidad y falta de coordinación, incluso 48 horas después del incidente. En un video complementario, reveló que los análisis médicos sugerían la presencia de alprazolam, un ansiolítico, y que se esperaban resultados adicionales para determinar la composición completa de la sustancia inyectada.
El caso de Esmeralda se suma a una preocupante estadística. Con corte al 2 de mayo, según datos presentados en una conferencia encabezada por Bertha María Alcalde Luján, se han documentado alrededor de 45 casos similares, la mayoría de ellos afectando a mujeres en espacios públicos concurridos del STC. Esta situación exige una respuesta contundente por parte de las autoridades, no solo para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia, sino también para implementar medidas que garanticen la seguridad de los usuarios del metro, especialmente de las mujeres, quienes parecen ser el blanco principal de estos ataques. La desconfianza y la minimización de estos incidentes solo contribuyen a la vulnerabilidad de las víctimas y a la impunidad de los agresores. Es imperativo fomentar una cultura de escucha y apoyo, así como fortalecer los protocolos de seguridad en el transporte público para prevenir futuros ataques y asegurar que quienes los sufren reciban la atención y la justicia que merecen. El miedo no debe paralizarnos, sino impulsarnos a exigir un transporte público seguro para todos.
Fuente: El Heraldo de México