10 de mayo de 2025 a las 04:35
La Humildad del Papa León XIV
La inesperada elección de Robert Francis Prevost como el Papa León XIV ha resonado con fuerza en Tamaulipas, México, donde el nuevo pontífice dejó una huella imborrable durante su visita en 2010. El Padre Salvador Paniagua, párroco de Ciudad Victoria, quien tuvo la oportunidad de interactuar con Prevost en aquella ocasión, compartió con Heraldo Televisión sus vívidas impresiones sobre el hombre que ahora lidera la Iglesia Católica.
"Su humildad era palpable," recuerda el Padre Paniagua, "una humildad que no se limitaba a un gesto superficial, sino que se traducía en una genuina cercanía con los fieles. Te hacía sentir escuchado, comprendido, como si fueras la única persona en la habitación." Esa capacidad de conectar, de tender puentes de confianza con la gente, es una característica que, según Paniagua, define la personalidad de León XIV. No se trataba de una figura distante, inaccesible, sino de alguien con un interés sincero por conocer las realidades de sus sacerdotes y de la comunidad en general. "Inspiraba confianza," reitera el párroco, "una confianza que te invitaba a abrir tu corazón."
Durante sus doce años al frente de la orden, Prevost demostró una profunda vocación misionera, dedicando su vida al servicio de los más vulnerables. Su trabajo con las comunidades marginadas, con aquellos que enfrentan la pobreza y la exclusión, fue una constante en su trayectoria. El Padre Paniagua destaca que, en su visita a Tamaulipas, Prevost se mostró siempre dispuesto a escuchar, a dialogar, a "animarnos a crecer", palabras que aún resuenan en la memoria del párroco.
La elección de Prevost como Papa no ha sido una sorpresa para quienes, como el Padre Paniagua, tuvieron la oportunidad de conocer su espíritu de servicio y su compromiso con los más necesitados. "Es la persona que la Iglesia necesita hoy," afirma con convicción. "Su atención, su dedicación, su incansable apostolado, fortalecido por el Espíritu Santo, son las herramientas que utilizará para guiar a la Iglesia en estos tiempos complejos."
Paniagua confía en que León XIV realizará un buen trabajo al frente de la Iglesia, siguiendo los pasos de su predecesor, el Papa Francisco, pero imprimiendo su propio sello personal. "Hay una continuidad en la fidelidad a Jesucristo, al Evangelio y a la Iglesia," explica el párroco. "Pero cada Papa tiene su propia personalidad, su propia forma de abordar los desafíos."
La invitación del Padre Paniagua a la comunidad es clara: "Dejemos que trabaje, acompañémosle con nuestra oración, para que pueda responder a las necesidades y problemas del mundo actual." Una oración que, sin duda, se eleva desde Tamaulipas, donde la memoria de la visita de Robert Francis Prevost, ahora el Papa León XIV, permanece viva en el corazón de quienes tuvieron la fortuna de conocerlo. La esperanza de un futuro mejor para la Iglesia y para el mundo, se alimenta del recuerdo de un hombre humilde, cercano y comprometido con los más necesitados. Un hombre que, desde las tierras tamaulipecas, inició un camino que lo llevó a la cima de la Iglesia Católica.
Fuente: El Heraldo de México