Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Salud

10 de mayo de 2025 a las 23:25

Gusano barrenador: ¿México en peligro?

La reaparición del gusano barrenador del ganado, Cochliomyia hominivorax, en territorio mexicano tras casi 35 años sin casos confirmados, ha generado una profunda preocupación en las autoridades sanitarias y en la población en general. La confirmación de un segundo caso en humanos, en tan solo unos meses, enciende las alarmas y nos obliga a recordar la importancia de la prevención y la atención médica oportuna. No podemos bajar la guardia. Imaginemos el dolor insoportable de un hombre de 50 años, residente de Tuzantán, Chiapas, quien tras una simple mordedura de perro, ve cómo su pierna se convierte en el hogar de larvas voraces. La falta de atención médica inmediata agravó su situación, provocándole fiebre, dolor intenso y una experiencia traumática que nadie debería padecer. Este segundo caso, sumado al de una mujer de 77 años en Acacoyagua registrado en marzo, nos muestra la vulnerabilidad de la población ante esta amenaza.

La alerta epidemiológica emitida por la Secretaría de Salud, abarcando Chiapas, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán, no es una simple formalidad. Estos estados, con sus climas cálidos y húmedos, representan el ambiente ideal para la proliferación de la mosca Cochliomyia hominivorax. Debemos comprender que este no es solo un problema de salud pública, sino también una amenaza latente para la economía regional, especialmente para el sector ganadero. Las pérdidas económicas que puede generar una infestación en el ganado son cuantiosas, impactando directamente en el sustento de muchas familias.

La pregunta que todos nos hacemos es ¿cómo podemos protegernos? La respuesta, aunque sencilla, requiere de nuestra total atención y compromiso. El cuidado meticuloso de cualquier herida, por pequeña que parezca, es fundamental. Lavar la herida con agua y jabón, aplicar antiséptico y cubrirla con un vendaje limpio son medidas básicas pero esenciales. En zonas rurales o con alta humedad, donde el riesgo es mayor, estas precauciones deben ser aún más rigurosas. Además, es crucial acudir al médico ante cualquier signo de infección, como dolor, enrojecimiento, hinchazón o secreción. No debemos automedicarnos ni subestimar la gravedad de una herida infectada.

La declaración de México como país libre del gusano barrenador en 1991 fue un logro significativo, fruto de años de esfuerzo y dedicación. Sin embargo, estos nuevos casos nos demuestran que la vigilancia epidemiológica debe ser constante. El SENASICA tiene un papel crucial en el control de esta plaga, implementando estrategias para evitar su propagación y protegiendo tanto a la población humana como al ganado. La colaboración entre las autoridades, el sector ganadero y la sociedad en general es esencial para enfrentar este desafío. Informarse, prevenir y actuar con responsabilidad son las claves para evitar que el gusano barrenador del ganado vuelva a ser una amenaza para la salud y la economía de nuestro país. Recordemos que la salud es un tesoro invaluable y protegerla es una responsabilidad compartida.

Fuente: El Heraldo de México