10 de mayo de 2025 a las 16:15
Crimen pasional: celos y venganza
El silencio de la madrugada del 1 de febrero en Buenos Aires fue roto por un acto de violencia extrema. María Esther Arias, cegada por una tormenta de celos, decidió arrebatarle la vida a su expareja, Percy Rey Reto Trelles, mientras este dormía plácidamente, ajeno a la tragedia que se cernía sobre él. La noticia ha conmocionado a la sociedad argentina, que se pregunta cómo la pasión puede transformarse en un impulso tan destructivo.
Percy, un talentoso carpintero, según cuentan sus allegados, mantenía una relación compleja con María Esther, llena de idas y venidas, de encuentros casuales teñidos por los celos enfermizos de ella. Arias, al parecer, no soportaba la idea de que Percy reconstruyera su vida amorosa. La chispa que detonó la tragedia fue el conocimiento de una nueva mujer en la vida de Percy, Rocío, a quien planeaba visitar en México. Un viaje que se convertiría en el catalizador de una espiral de obsesión y violencia. Percy, previendo la reacción de su expareja, incluso había confiado su pasaporte a su madre para evitar que María Esther lo destruyera, un detalle que revela la turbulencia de la relación y el temor que sentía hacia ella.
La reconstrucción de los hechos realizada por la fiscalía, y publicada por el prestigioso diario La Nación, es escalofriante. María Esther, aprovechando la confianza que aún existía entre ellos, ingresó al departamento de Percy mientras él dormía. Con una frialdad que hiela la sangre, le asestó una puñalada certera en el tórax, seccionándole el corazón. No contenta con eso, le propinó siete puñaladas más en el cuello, un ensañamiento que habla de la furia desatada que la consumía. Aunque la muerte no fue instantánea, las heridas fueron mortales. El cuerpo de Percy fue encontrado 48 horas después, un macabro descubrimiento que sumió a su familia y amigos en un profundo dolor.
Tras el crimen, María Esther se dio a la fuga, permaneciendo prófuga durante casi 20 días. Un período de angustia e incertidumbre que mantuvo en vilo a las autoridades y a la opinión pública. Finalmente, la policía logró dar con su paradero, poniendo fin a su escape. Ahora, enfrenta cargos por homicidio calificado y hurto, y se espera que en los próximos días reciba su sentencia. La justicia deberá determinar el peso de sus actos y la pena que deberá cumplir. La sociedad, por su parte, reflexiona sobre las consecuencias devastadoras de los celos enfermizos y la violencia de género, un flagelo que sigue cobrando vidas y dejando profundas heridas en el tejido social. El caso de Percy Rey Reto Trelles es un trágico recordatorio de la importancia de la prevención y la atención a las señales de alerta en las relaciones tóxicas, una tarea que nos compete a todos.
Fuente: El Heraldo de México