9 de mayo de 2025 a las 07:40
Tragedia: Adolescente hallado sin vida en ritual.
La desaparición y trágico hallazgo del joven Fisher Rodrigo Gutiérrez, de tan solo 14 años, ha conmocionado a la comunidad boliviana y ha dejado un manto de dolor e indignación en la Zona de Yacimientos. La incertidumbre que rodeó su ausencia durante semanas, desde aquel 22 de marzo cuando se le vio por última vez camino al Desfile de las Teas en la Plaza Avaroa, se transformó en una pesadilla con el descubrimiento de sus restos cerca de un río en La Quebrada.
El estado de descomposición del cuerpo dificultó las labores de investigación, pero la presencia de ciertos elementos alrededor del lugar del hallazgo, como dos q'oas, sullitos, un ala de gallina, hilo blanco y cigarros, apunta hacia una hipótesis escalofriante: la posibilidad de un ritual de santería. Este macabro escenario ha generado una profunda consternación entre los vecinos y ha sembrado la sospecha de que Fisher Rodrigo pudo haber sido víctima de un acto cruel e inhumano.
La familia, sumida en un dolor indescriptible, ha denunciado la falta de apoyo por parte de las autoridades en la búsqueda de su hijo. Fueron ellos mismos quienes encontraron los indicios que sugieren la naturaleza ritual del crimen, lo que ha aumentado su frustración y su sed de justicia. Aseguran que, de no haber sido por su propia iniciativa, la investigación no habría avanzado y el caso de Fisher Rodrigo se habría sumado a la lista de desapariciones sin resolver que azotan al país.
La imagen de un adolescente lleno de vida, con sueños y aspiraciones, arrebatado de su familia y utilizado presuntamente para un ritual, es una herida abierta en la conciencia colectiva. El clamor por justicia resuena con fuerza en las calles de la Zona de Yacimientos, donde vecinos y compañeros de Fisher Rodrigo exigen que se esclarezcan los hechos y se castigue a los responsables de este atroz crimen.
La falta de información oficial sobre los avances de la investigación alimenta la incertidumbre y la especulación. ¿Quiénes son los autores de este acto inhumano? ¿Qué motivaciones se esconden detrás de este presunto ritual? Estas preguntas, sin respuesta por el momento, aumentan la angustia de una comunidad que busca respuestas y exige que se haga justicia para Fisher Rodrigo.
El velatorio y posterior entierro del joven, el pasado lunes 5 de mayo, se convirtieron en una desgarradora muestra de dolor y solidaridad. Familiares, amigos y vecinos acompañaron a la familia Gutiérrez en su último adiós a Fisher Rodrigo, un adolescente cuya vida fue truncada de manera brutal e inexplicable. La comunidad boliviana espera que las autoridades actúen con celeridad y transparencia para esclarecer este caso y llevar a los responsables ante la justicia, brindando así un mínimo consuelo a una familia destrozada por la pérdida de su hijo. Mientras tanto, la memoria de Fisher Rodrigo se mantendrá viva en el corazón de quienes lo conocieron y en el reclamo de justicia que resuena en las calles de Bolivia. El caso de Fisher Rodrigo se convierte en un símbolo de la vulnerabilidad de los jóvenes y en un llamado a la reflexión sobre la necesidad de fortalecer la seguridad y la justicia en el país.
Fuente: El Heraldo de México