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9 de mayo de 2025 a las 20:40

Salva a su perro de pitbulls, ¡heroína embarazada!

El angustioso episodio vivido por Thayná Santos ha puesto en relieve, una vez más, la problemática de la tenencia irresponsable de mascotas, especialmente de razas consideradas potencialmente peligrosas. Las imágenes, que se han viralizado en redes sociales, muestran la vulnerabilidad de los ciudadanos ante animales sueltos y sin supervisión, generando una ola de indignación y preocupación en el barrio Castelo de São Paulo. No se trata solo del susto que experimentó Thayná, una mujer embarazada de siete meses que cayó al suelo mientras intentaba proteger a su perro Aslan, sino de la latente amenaza que representan estos animales para la seguridad de todos, incluyendo niños, ancianos y otras mascotas.

La rápida reacción de la comunidad, con la automovilista que detuvo su vehículo para auxiliar a Thayná y los peatones que se sumaron a la ayuda, demuestra la solidaridad y la preocupación vecinal ante este tipo de situaciones. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es: ¿debemos depender de la buena voluntad de los demás para protegernos de la irresponsabilidad de algunos dueños de mascotas? El incidente nos obliga a reflexionar sobre la importancia de la educación y la concientización en cuanto a la tenencia responsable de animales. No basta con adquirir una mascota; implica un compromiso que va más allá de proporcionar alimento y refugio. Significa comprender sus necesidades, educarlos adecuadamente y, sobre todo, garantizar la seguridad del entorno.

En el caso de razas como los pitbull, la legislación exige el uso obligatorio de bozal y correa en espacios públicos. Esta normativa no es arbitraria, sino que responde a la necesidad de prevenir situaciones de riesgo. La potencia física de estos animales, combinada con una posible falta de adiestramiento o un comportamiento agresivo, puede convertirlos en un peligro real. El silencio del dueño de los pitbulls involucrados en el incidente agrava aún más la situación. Su falta de disculpas y su aparente indiferencia ante el riesgo que generaron sus animales demuestran una clara falta de responsabilidad y respeto hacia la comunidad. Es fundamental que las autoridades competentes tomen medidas para asegurar el cumplimiento de la ley y sancionar a quienes la infringen.

Este incidente no debe quedar como una anécdota más. Debe servir como un llamado de atención para reforzar las campañas de concientización sobre la tenencia responsable de mascotas y para exigir un mayor control por parte de las autoridades. La seguridad de todos, incluyendo la de nuestros animales de compañía, no puede depender de la suerte o de la solidaridad de terceros. Es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de cada dueño de mascota y la aplicación efectiva de la normativa vigente. ¿Qué medidas se tomarán para evitar que situaciones como esta se repitan? ¿Cómo podemos garantizar la convivencia pacífica entre personas y animales en nuestros espacios públicos? Estas son las preguntas que debemos plantearnos como sociedad para construir un entorno más seguro para todos. La historia de Thayná y Aslan debe servir como un catalizador para el cambio, un recordatorio de que la tenencia responsable de mascotas no es una opción, sino una obligación.

Fuente: El Heraldo de México